2 de junio 2010 - 00:00

Sin margen, Netanyahu ordenó la deportación exprés de activistas

El autor sueco Henning Mankell habla con los medios a su arribo al aeropuerto de Gotenburgo, después de ser deportado ayer. Éste fue uno de los 50 activistas que aceptaron firmar que no entablarán demandas ante la Justicia israelí.
El autor sueco Henning Mankell habla con los medios a su arribo al aeropuerto de Gotenburgo, después de ser deportado ayer. Éste fue uno de los 50 activistas que aceptaron firmar que no entablarán demandas ante la Justicia israelí.
Jerusalén - Bajo una fuerte presión internacional, Israel anunció anoche que en un plazo de 48 horas terminará de liberar a los cientos de activistas de la Flotilla de la Libertad, encarcelados en una prisión de la localidad de Beer Sheva. Entre los arrestados hay personalidades como escritores, reconocidos activistas civiles, políticos y militantes de varias decenas de países, por lo que el reclamo de la liberación se había vuelto contundente y unánime, casi sin matices.

La decisión de la deportación «exprés» fue tomada tras la reunión del gabinete político-militar encabezado por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de la que participaron los titulares de Interior, Eli Yishai, y Defensa, Ehud Barak.

Los detenidos son algo menos de 700 integrantes de la llamada Flotilla de la Libertad, un grupo de barcos cargados con ayuda humanitaria con destino a Gaza que fue asaltado el lunes en aguas internacionales por militares israelíes.

Las expulsiones serán efectuadas «inmediatamente» y «de acuerdo con los procedimientos establecidos por la ley». «El cálculo es que serán completadas en aproximadamente 48 horas», concluyó el breve comunicado, difundido el mismo día en que el Consejo de Seguridad de la ONU pidió «la inmediata liberación de los barcos y de los civiles retenidos por Israel».

Los trámites para las deportaciones habían comenzado ayer, con la firma por parte de medio centenar de arrestados de un documento de repatriación voluntaria en el que renunciaron al derecho de apelación ante la Justicia israelí.

La inmensa mayoría de los detenidos rechazó, en cambio, suscribir la llamada «hoja de expulsión», por lo que unos 600 activistas permanecían hasta anoche en la cárcel Elá, en el desierto del sur del país, a la espera de una liberación inminente. Algunos activistas podrían ver demorada su salida de Israel a raíz de que eran atendidos en hospitales.

Israel entregó el siguiente desglose de países y número de esos activistas que ordenó expulsar, incluyendo los muertos y gravemente heridos en el ataque del lunes: Australia 3; Azerbaiyán 2; Italia 6; Indonesia 12; Irlanda 9; Argelia 28; Estados Unidos 11; Bulgaria 2; Bosnia 1; Bahréin 4; Bélgica 5; Alemania 11; Sudáfrica 1; Holanda 2; Reino Unido 31; Grecia 38; Jordania 30; Kuwait 15; Líbano 3; Mauritania 3; Malasia 11; Egipto 3; Macedonia 3; Marruecos 7; Noruega 3; Nueva Zelanda 1; Siria 3; Serbia 1; Omán 1; Pakistán 3; República Checa 4; Francia 9; Kosovo 1; Canadá 1; Suecia 11; Turquía 380; Yemen 4.

Entre los detenidos se encuentra Bulent Yildirim, presidente de la Fundación para los Derechos Humanos y Libertades y Ayuda Humanitaria (IHH), con sede en Estambul. Según un comunicado difundido ayer por la Embajada de Israel, IHH es una organización fundada en 1992, que en 1996 fue sindicada por la CIA estadounidense como afín al terrorismo.

Otro de los miembros de la delegación humanitaria tomada por asalto es el exitoso autor sueco Henning Mankell, lo que produjo un gran impacto en Europa. El escritor no iba a bordo del mayor de los buques de la flotilla, el Mavi Marmara, sino del Sofia, en el que no hubo muertos.

También viajaban en la flotilla Annette Groth e Inge Hoeger, dos parlamentarias alemanas pertenecientes al partido La Izquierda, de la oposición. Ambas retornaron a Alemania ayer. También integraban la delegación el periodista del canal estatal iraní Press TV, Hassan Ghani.

Agencias Reuters y AFP

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