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Síntoma: Moyano “espera” a Cristina en show del 17
Hugo Moyano y Cristina de Kirchner, una imagen que el camionero quiere que se repita en su acto en River.
El camionero confirmó hace tiempo la participación de Néstor Kirchner. Pero hasta anoche no tenía certeza sobre la presencia de la Presidente. Según contó a los suyos, Moyano quiere que Cristina se trepe al escenario a pesar de que, con eso, relegue al jefe del PJ.
«Si va Cristina, habla ella», se aseguró, ayer a la tarde, cerca del camionero. Con su estilo críptico, el jefe de la CGT transmitió un intenso interés de que la Presidente concurra al show de River por el 17 de octubre. Pero que lo haga, claro, junto a su marido.
Más que un antojo o una simpatía, la pretensión de Moyano de tener al matrimonio en pleno es un dato sintomáel jerarca quiere ostentar su despliegue de poder frente a los dos Kirchner, y, en particular, ante la dama K, que gambetea las fotos con el camionero.
En un plano subliminal, aunque el acuerdo político de Moyano sea con el ex prela CGT -y el micromundo moyanista- no escapa a la pulsión de pensar que, por razones estadísticas y médicas, Cristina puede convertirse en mejor postulante que su es
A tal punto, el patagónico percibe ese fenómeno, que él mismo alimenta cuando repasa encuestas y exagera sobre «lo bien que está Cristina» -en imagen lo supera en todos los territorios-, que a todos los paseantes por Olivos les advierte: «El candidato soy yo».
Exclusividades
Pragmático, Moyano quiere algo más: que el fenomenal y oneroso desfile de 100 mil militantes -ése es el número que dicen que entra en la cancha de River, juntando tribunas y césped- que hará la CGT, entre moyanistas, UOM e independientes, sea una clara señal de poder propio.
Expresamente, prohibió que asistan columnas de grupos piqueteros o intendentes. «Todos los que vayan son nuestros: si son 100, son nuestros, si son 100 mil, también son nuestros», se explicó, ayer, desde la organización del acto que rankea como el más preten
Sin embargo, el camionero envió invitaciones -unas coquetas tarjetas con acceso al estacionamiento y luego para ingresar al palco- a gobernadores, ministros, intendentes del PJ, legisladores y un puñado, escaso, de caciques piqueteros, entre ellos, Emilio Pérsico.
Para todos ellos -algunos aliados, otros forzados convivientes- irá la señal de la monumental movilización que promete el camionero. También para los ausentes, en particular para los rivales sindicales de Moyano, como los «gordos» y el barrionuevismo.
Ayer, la mesa de organización punteaba la lista de presentes: esperan a varios goentre ellos Daniel Scioli -a quien, sin embargo, no incluyen en la lista corta de oradores-, a medio gabinete y también a alcaldes del conurbano con quienes tironeó en su desembarco en el PJ bonaerense.
Justifican, de antemano, a los intendentes que no estarán: la excusa, perfecta, es un encuentro de intendentes que organiza la FAM en Mar del Plata, razón por la que, entre otros, no estaría Julio Pereyra, a quien el moyanismo sindica como uno de los promotores de la fallida conspiración para impedir la asunción del camionero en el peronismo.
Castas
En River, Moyano ofrecerá una clase magistral -y veloz- sobre el sistema de castas que rige sus dominios político-sindicales y, según su prisma, se ordena -o se debería ordenar- el universo K.
En el acto quedarán explicitados los distintos estadios de la cosmogonía moyanista: habrá, en primer plano, una mesa exclusiva que recién esta tarde se definirá si tendrá 5 o 20 butacas, entre los que estarán Moyano, Kirchner y, si logra convencerla, Cristina.
Está pautado, a priori, que también esté Scioli y si se opta por la versión ampliada, reservarán lugares para algunos ministros, entre ellos Carlos Tomada, y para los principales generales gremiales leales y aliados: Omar Viviani (taxis), Juan Carlos Schmidt (Dragado), Omar Plaini (Canillitas), Mario Manrique (SMATA) y Antonio Caló (UOM).
Es probable, además, que como gesto hacia la Juventud Sindical, que prepara una columna numerosa, podría cederse un lugar a Facundo Moyano. Quizá una reivindicación, en otro contexto, porque «Facundito» no fue incluido -¿por mandato de Olivos?- en la mesa principal del acto de la Juventud K en el Luna Park el 14 de septiembre.
De otro status serán los 250 invitados, con entrada vip, que estarán en un palco exclusivo para convocados especiales, caciques sindicales, funcionarios, alcaldes, gobernadores, referentes de juventud y, entre otros, legisladores.
Este pelotón, más amplio, estará un escalón por encima de los que accederán al corralito con mil lugares, con silla, sobre el césped frente al escenario. Allí desfilarán funcionarios de segunda y tercera línea, dirigentes sindicales y, por ejemplo, concejales.
El resto del estadio, entonces, quedará para los 100 mil militantes que promete reunir para escuchar a Moyano convocar a la defensa del modelo pero, además, montado en la propuesta de división de ganancias, a profundizar el «proyecto iniciado en 2003».


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