El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona Oeste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2017 para trigo y granos gruesos. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.
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Con la cosecha de EE.UU. muy avanzada, y rindes excepcionales que determinarán producciones récord de maíz y soja, en un contexto de stocks mundiales holgados, sería esperable que la tendencia de precios fuera hacia la baja.
No obstante, y a partir de una baja en los precios de los granos en últimos meses ante la expectativa de una gran cosecha, la demanda se reactivó de manera fuerte y sostenida, con lo cual los precios subieron algunos escalones. Estas subas están dando lugar a un reacomodamiento en baja para los costos medidos en quintales.
El clima, en tanto, no está acompañando, en vista de los excesos hídricos provocados por las lluvias récord del mes de octubre en la zona, especialmente en el Partido de General Villegas. Gral. Pinto y Carlos Tejedor. Hay zonas afectadas también en los partidos de Rivadavia, Trenque Lauquen y Daireaux.
Al cierre de esta nota el agua mostraba signos de estar retrocediendo levemente en algunos campos inundados, en los cuales se corre contra reloj para que baje el agua y se libere superficie para que se pueda sembrar al menos maíz y soja en fecha tardía.
Los precios en el MATBA para la nueva cosecha siguen flojos para el trigo, donde los stocks internacionales y locales son holgados. Además el mercado local de exportación sigue pagando precios para el disponible y a cosecha que están entre 7 y 15 u$s/t por debajo del FAS teórico. Las proyecciones para el trigo son de quebranto tanto en campo propio como arrendado. En campo propio, el quebranto sólo puede revertirse con buenos rindes en la soja de 2ª.
En las proyecciones del cuadro para siembras en campo propio, el rinde de indiferencia en trigo para cubrir la totalidad de los costos (directos y de estructura) es del orden de 39 qq/ha y para la soja de 2ª es de 15 qq/ha. Para el maíz en tanto, los rindes de indiferencia proyectados son de 57 qq/ha, para el girasol de 14 qq/ha y para la soja de 1ª de 22 qq/ha.
Para siembras en campo arrendado, para un valor de arriendo estimado en 10 qq/ha de soja, los rindes de indiferencia para trigo se ubican en el orden de 50 qq/ha, en 21 qq/ha para soja de 2ª, en 76 qq/ha para maíz, en 21 qq/ha para girasol y en 31 qq/ha para soja de 1ª.
Los rindes de indiferencia proyectados para siembras en campo propio son factibles de alcanzar y superar con clima normal. Para siembras en campo arrendado, en cambio, la cuesta es más empinada, y un buen clima será fundamental.
La ecuación para quienes sufrieron la inundación de sus campos es de terror, en vista de que corren el riesgo de no poder sembrar, si no en todo el campo, al menos en una parte de la superficie, y con pérdida del potencial de rinde.
Ante la firmeza en la demanda, los mercados empiezan a mirar con mayor interés la evolución de los cultivos en el Hemisferio Sur, y cualquier complicación climática se reflejará en los precios.
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