9 de noviembre 2015 - 00:20

Sommaruga, el otro clan criminal

 Los Puccio no fue la única familia dedicada al secuestro. En 2002 "el Clan Sommaruga" fue protagonista de uno de los secuestros extorsivos más atroces de la historia criminal argentina, el de Ariel Strajman, un joven joyero de origen judío que fue torturado durante su cautiverio y a quien le amputaron un dedo como método de presión para que su familia pague el rescate.

Si bien la Policía Federal los bautizó en su momento como "la Banda de los Patovicas" porque varios de sus imputados hacían seguridad en boliches bailables, lo cierto es que de los ocho que terminaron condenados, cinco pertenecían a una misma familia, los Sommaruga.

Padre, madre y tres hermanos de una misma familia recibieron penas de hasta 22 años de prisión por ese hecho. Y lo más curioso es que, según confirmaron fuentes judiciales vinculadas a la causa que se tramitó ante el Tribunal Oral Federal 1 de la Capital Federal, ya están todos libres.

Todos los condenados ya tienen cumplida la pena o gozan de algún beneficio que los sacó de la cárcel como la libertad transitoria o condicional.

El líder de la banda era Adrián "El Nene" Sommaruga, propietario de una empresa de servicio de seguridad para discotecas. En el juicio que se realizó en 2004 en los tribunales federales de Comodoro Py, él recibió la mayor de las penas: 22 años de prisión.

Su hermano Pablo "El Perro" Sommaruga, fue sentenciado a 16 años de prisión, y el medio hermano de ambos, Gastón Sibio, recibió una condena de 6 años y medio porque lo consideraron partícipe secundario.

Los padres de los tres hermanos, Alberto Sommaruga y María Esther Gottig, recibieron 5 y 6 años de prisión respectivamente, también como partícipes secundarios.

Los otros condenados fueron Osvaldo Keroa, a 16 años de cárcel; Matías Blum, a 9 años y medio; y el empresario de la noche Nicolás Barlaro -conocido en la farándula y exnovio Florencia Macri la hermana menor del jefe de Gobierno porteño-, ya que éste era socio del "Nene" Sommaruga en alguna empresa y era el dueño del complejo de Pilar donde Strajman fue abandonado por sus secuestradores.

Strajman fue secuestrado a las 20 del 16 de octubre de 2002 en el garaje de su casa de la calle Combatientes de Malvinas al 3200 en el barrio porteño de Villa Urquiza.

Lo llevaron a la casa de los Sommaruga, en Holmberg 1295, Villa Ortúzar, donde lo encerraron vendado, atado y descalzo y lo sedaron con pastillas.

Esa misma noche los captores cobraron 1.000 dólares, 400 pesos y joyas pero no se conformaron.

En un segundo sitio de cautiverio, un departamento en la calle Avalos al 1900, lo humillaron. Por ser judío lo insultaban y hasta le pasaron una feta de jamón por el rostro. Luego lo torturaron quemándolo con un encendedor y cigarrillos, le martillaron la mano derecha y finalmente le arrancaron el dedo meñique con una pinza.

El dedo le fue enviado a la familia para obtener un segundo rescate. Lo pusieron en una caja de galletitas y lo tiraron en el tacho de basura callejero, a la vuelta de la casa de los Strajman. El segundo pago se frustró.

Los secuestradores llevaron a Strajman a una casa de un barrio cerrado de Pilar, donde a las 4 de la madrugada, es decir 32 horas después de su captura, el joven fue rescatado por la Policía.

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