25 de noviembre 2011 - 00:00

Subtes: Cristina retó más a PRO y gremio pide pista

Cristina de Kirchner volvió a retar ayer a Mauricio Macri por no aceptar la transferencia del control de los subtes porteños, en una jornada donde los gremialistas del sector, ligados a la izquierda, pidieron pista en las discusiones.

Durante un acto en el Aeropuerto de Ezeiza, la Presidente replicó al PRO, que había dicho que no quería tomar los subtes tal como se los ofrece el Gobierno -pagando la mitad de los subsidios durante un año- para que «no pase como Aerolíneas». Cristina de Kirchner resaltó la estatización de la línea aérea, que dijo estaba en malas condiciones financieras, y la comparó con la situación en la que se encuentra el subterráneo.

«Uno escucha que no se pueden hacer cargo de un subte», reclamó la Presidente y acotó que ese servicio está en buen estado «y con un solo gremio».

«Por ahí, cuando una escucha que no se pueden hacer cargo de los subtes, administrados por una empresa nacional solvente, con un solo gremio, con una buena situación económica... Quiero recordarles a todos los argentinos y a quienes tienen responsabilidades sindicales e institucionales en qué momento esta Presidente se hizo cargo de una compañía quebrada, vaciada, sin aviones», remarcó Cristina.

En otro sentido, la Asociación Gremial del Subte y Premetro (AGTSyP), el nuevo sindicato de la actividad, aseguró, mediante un comunicado, su interés por participar de las negociacione.

Néstor Segovia, secretario adjunto de AGTSyP, se quejó por versiones que indican que el Gobierno PRO está conversando con el sindicato. El activista dijo que «lamentablemente hasta ahora no ha llamado a dialogar sobre el traspaso del subte». Pero también dijo: «Nos gustaría reunirnos y charlar, sobre todo por lo que él dice acerca de que están en malas condiciones los trenes».

«Si nos tenemos que sentar, llevaremos todas las denuncias sobre malos mantenimientos, sobre los trabajadores que están tercerizando, sobre los subsidios del Gobierno que no se destinaron a la inversión», anticipó el sindicalista.

La negociación con el gremio es uno de los puntos que detienen al macrismo para avanzar con el traspaso. Ahora, cuando la tensión llegó a su máximo nivel entre el Gobierno porteño y el nacional, desde la administración PRO esperan que el tono baje para recomenzar las conversaciones la semana que viene. Por el momento, el PRO pretende compartir con el Gobierno nacional u$s 1.000 millones en inversiones y ya no habla de extender el subsidio hasta 2017 y sí de alargar más los plazos.