Un informe sobre la inconveniencia de adoptar nuevas medidas contra la República Islámica, redactado por el Mosad, fue difundido por la agencia estadounidense Bloomberg y al parecer fue previamente distribuido entre legisladores del Congreso de Estados Unidos, donde los republicanos están tratando de imponer una acentuación de la línea dura contra Teherán, de acuerdo con Netanyahu y en abierto desacuerdo con el Gobierno de Barack Obama. De hecho, el premier israelí fue invitado a exponer sobre ello el 3 de marzo.
Ayer el jefe del servicio de inteligencia, Tamir Pardo, debió intervenir para explicar la "reconstrucción" que hizo Bloomberg del documento, según el cual eventuales sanciones serían "un obstáculo" en las tratativas en curso sobre la cuestión nuclear entre el grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, China, Alemania y Francia) e Irán. Según explicó, "la sugerencia" no fue de "oponerse a nuevas intervenciones contra Irán" sino que se mencionó que "poder llevar a Irán a la mesa de negociaciones fue por la excepcional eficacia de las sanciones"ya en vigor".
El Mosad -cuyo exjefe Meir Dagan le adjudicó al primer ministro israelí "la psicosis iraní de los últimos años- admitió que organizó el 19 de enero un encuentro con una delegación de parlamentarios estadounidenses pero "con el permiso de Netanyahu".
Fuentes oficiales israelíes, de acuerdo con la radio del Ejército, vieron detrás de este inhabitual desencuentro público entre el jefe de Estado y sus servicios de espionaje la mano del presidente estadounidense Barack Obama. Fue una filtración de la administración Obama "en venganza" a la invitación republicana a Netanyahu al Congreso estadounidense, dijeron.
Esa supuesta fricción sumó más leña al fuego en las zigzagueantes relaciones entre Netanyahu y Obama, tensadas por los esfuerzos de Washington de llegar a un acuerdo con Teherán por su programa nuclear. Ayer la Casa Blanca anunció que "el presidente no se reunirá con el primer ministro debido a la cercanía de las elecciones en Israel", que se celebrarán el 17 de marzo y en las cuales Netanyahu buscará la reelección.
En tanto, los ministros de Relaciones Exteriores europeos exhortaron ayer al Congreso estadounidense de abstenerse de adoptar nuevas sanciones contra Irán para que las negociaciones sobre el programa nuclear sean exitosas. "Introducir nuevos obstáculos en esta etapa crítica de negociaciones, con sanciones complementarias contra Irán en el tema nuclear, amenazaría los esfuerzos que estamos haciendo en este momento decisivo", sostuvieron los cancilleres de Alemania, Frank-Walter Steinmeier; de Francia, Laurent Fabius; de Reino Unido, Philip Hammond y la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, en una columna publicada en el diario Washington Post.
| Agencias ANSA, EFE y AFP |


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