10 de julio 2014 - 00:00

Tedeum: arzobispo fustigó “construir desde el conflicto”

El arzobispo de Tucumán, Alfredo Horacio Zecca, destacó ayer que "si no hay unidad, no hay Nación" y sostuvo que "el liberalismo extremo es incapaz de percibir algo que exceda la pura individualidad". "Ser Nación implica haber podido trabajar duro y juntos, más allá de las legítimas diferencias y los desencuentros", dijo el religioso.

Zecca tuvo a su cargo la homilía en el tedeum que se celebró en la catedral provincial con una presencia acotada de la primera plana del oficialismo: el gobernador anfitrión, José Alperovich; el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, y el legislador nacional Carlos Kunkel con su esposa, la senadora bonaerense Cristina Fioramonti. El gabinete nacional, encabezado por Jorge Capitanich, llegó a Tucumán más tarde para sumarse a la visita a la histórica casa provincial y al acto central que se realizó a las 12 en el teatro municipal para conmemorar el 198° aniversario de la Declaración de la Independencia.

En su mensaje, la máxima autoridad eclesiástica de Tucumán remarcó que "una sociedad arraigada en Dios no puede ser sino naturalmente inclusiva, integradora, no discriminadora". "Esta sociedad se convierte en una sociedad dialogante, que busca la comunión y trata de solucionar el conflicto, pero lamentablemente esta visión se deja de lado cuando se pretende construir desde el conflicto; en cambio, todo es posible para un pueblo que busca la comunión entre sus miembros", subrayó. Por otro lado, pidió a los católicos que "reflexionen sobre su propio compromiso de ser sal y luz en esta sociedad y en este momento histórico que vivimos".

"La sociedad tiene todo el derecho de esperar una rica y auténtica contribución de los católicos al afianzamiento del bien común", indicó Zecca. "Mantengámonos firmes en esta hora de la historia sin claudicar de nuestras responsabilidades como ciudadanos y como cristianos"
, señaló.

A la salida de la ceremonia Domínguez afirmó que "Néstor Kirchner no dejó las convicciones en la puerta de la Casa Rosada para ser presidente ni el papa Francisco, en las puertas del Vaticano para ser papa. No es tiempo de hablar de candidaturas, sino de construir ideas y hombres que defiendan el futuro". Junto a Susana Trimarco, la madre de la joven desaparecida María de los Ángeles Verón, y su nieta Micaela Domínguez dijo que "el grito de independencia en el siglo XXI es frente al poder de los grandes centros financieros".

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