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Temer flexibiliza su reforma más importante y los mercados dudan
Brasil tiene uno de los sistemas más generosos y caros del mundo, por lo que los inversores miran la cuestión con lupa.
TIEMPO DE DIFICULTADES. Al estancamiento de sus reformas económicas, Michel Temer suma la posibilidad de que la Justicia lo destituya por financiación ilegal de su campaña.
Conciente de esos recelos, el ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, salió a declarar su confianza de que la reforma será aprobada satisfactoriamente.
"Acabo de autorizar al relator (de la reforma, Arthur Oliveira Maia) a hacer los acuerdos necesarios en tanto se mantenga la edad mínima. Vamos a flexibilizar la reforma previsional para atender los reclamos de la población y aquello que el Congreso nacional ha establecido", dijo Temer tras una reunión con ministros, secretarios de Estado y parlamentarios en la que se trató la delicada cuestión.
Consultado sobre qué aspectos podrían ser modificados, el mandatario conservador señaló que eso es todavía materia de análisis de modo de asegurar que se cumplan los objetivos fiscales buscados.
"Vamos a evaluar los cambios para ver si tienen alguna repercusión de naturaleza fiscal. Aparentemente no. Pero son estudios que tenemos que hacer", agregó.
Con todo, el diputado Maia confirmó los cambios afectarán las reglas de transición, las jubilaciones en el sector rural, y las pensiones y jubilaciones especiales de docentes y policías.
El presidente necesita reunir el apoyo de 308 de los 513 diputados para lograr la aprobación de la reforma, una mayoría calificada, aunque un sondeo entre legisladores publicado por el diario O Estado de Sao Paulo indicó que sólo está garantizado el respaldo de 92 miembros mientras que 242 se oponen.
La reforma del costoso sistema de pensiones brasileño es la pieza central del plan de Temer para equilibrar el Presupuesto y revertir el incremento de la deuda pública, con el que apunta a sacar a la mayor economía de América Latina de la peor recesión de su historia. Con todo, inversores y analistas temen que pueda enfrentar grandes obstáculos ante las notorias controversias que hay en el Congreso y las investigaciones sobre corrupción que están poniendo en jaque a varias figuras de su Gobierno. Incluso, el propio Temer podría perder la presidencia si el Tribunal Superior Electoral (TSE) dictamina que él y la expresidenta Dilma Rousseff usaron dinero ilegal para financiar su campaña de 2014, cuando eran compañeros de fórmula.
| Ámbito Financiero y agencia Reuters |

