12 de julio 2013 - 00:00

Temerosa, Rusia vuelve a la máquina de escribir

Moscú - Los servicios secretos rusos abandonaron las computadoras y regresaron a las máquinas de escribir para redactar documentos secretos y evitar así posibles filtraciones y el ciberespionaje, reveló ayer el diario ruso Izvestia.

El Servicio Federal de Protección (SFO) ruso, encargado de la seguridad de los altos cargos del Estado, encargó veinte máquinas de escribir. "Tras los escándalos con la difusión de documentos secretos por WikiLeaks, las revelaciones del extécnico de los servicios secretos estadounidenses Edward Snowden, las informaciones sobre las escuchas al expresidente Dmitri Medvédev durante la cumbre del G-20 en Londres, se decidió ampliar la práctica de crear documentos en papel", precisó al diario una fuente del SFO.

El exdepartamento número 9 de los servicios secretos soviéticos, la KGB, ofreció 11.600 euros por estas máquinas, según lo publicado en el sitio de subastas públicas donde se realizará la adquisición.

Expertos en seguridad señalaron a Izvestia que las máquinas de escribir ya eran utilizadas en la mayoría de los servicios secretos de Rusia y en otras administraciones públicas que manejan información confidencial, como el Ministerio de Defensa o el Ministerio de Situaciones de Emergencia que intercambian comunicaciones secretas con el presidente ruso Vladimir Putin.

Pero las filtraciones a la prensa y el ciberespionaje llevaron a las autoridades rusas a ampliar la práctica.

"Desde el punto de vista de la seguridad, cada medio de comunicación electrónico es vulnerable: desde una PC se puede tomar cualquier información porque no existe modo de garantizar al 100% la protección", dijo el diputado Nikolai Kovaliov, exjefe de los servicios secretos (FSB). Por eso, sugirió, lo "mejor es privilegiar el medio más primitivo: la mano o la máquina de escribir".

Agencias EFE y ANSA