El Gobierno turco calificó ayer como acción de castigo el derribo de un helicóptero militar sirio que penetró en su espacio aéreo y advirtió que tomó las medidas necesarias para que nadie viole sus fronteras. Nadie se atreverá de nuevo a violar las fronteras de Turquía. Se han tomado todas las medidas al respecto, advirtió el canciller Ahmet Davutoglu. El Gobierno de Ankara ya había advertido a Siria que consideraría una amenaza cualquier vehículo militar sirio que se acercara a su territorio por tierra, mar o aire.
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