27 de mayo 2013 - 00:00

Tenso 25 de magistrados en vísperas de promulgación

Gustavo Hornos
Gustavo Hornos
Con mensajes en clave moderada y una amplia convocatoria, la Cámara Federal de Casación Penal organizó su propio acto por el 25 de Mayo, el de mayor peso específico en el ámbito de los tribunales. Sin menciones directas a los proyectos de reforma judicial que el Gobierno avaló en el Congreso, el discurso del titular de la Casación, Gustavo Hornos, tuvo como uno de los ejes principales la división de poderes. Conversaciones reservadas y múltiples conciliábulos en lo que fue el último cónclave judicial antes de que se ponga en marcha una batería de denuncias contra la reforma al Consejo de la Magistratura, que tendrá lugar esta semana apenas la norma se promulgue en el Boletín Oficial.

El acto celebrado en la planta baja de los tribunales de Retiro, que contó con el aporte de la Banda de Música de la Escuela de Cadetes del Servicio Penitenciario Federal, reunió a los camaristas de la Casación Alejandro Slokar, Liliana Catucci, Ana María Figueroa y Juan Carlos Gemigniani, así como al titular del Consejo de la Magistratura, Mario Fera; el integrante de dicho organismo, Daniel Ostropolsky; el titular del gremio de los judiciales, Julio Piumato, y el jefe del gremio de jueces, Luis María Cabral.

Una nómina con exponentes de todas las tendencias que actualmente se disputan el protagonismo en los tribunales, desde integrantes de la lista Bordó, como Cabral (de estilo crítico para con el kirchnerismo) hasta representantes de Justicia Legítima, como Slokar, pasando por los celestes, como Fera. Todos invitados por Hornos, un moderado que desembarcó como titular de la Junta de Camaristas e hizo de la no pertenencia a estos grupos su principal capital en un año turbulento.

De Voltaire a Mariano Moreno, de la Revolución Francesa a la independencia de los Estados Unidos, el presidente de la Casación envió señales elípticas, que ofrecieron lecturas diversas ante el panorama actual. La principal: el rol esencial de la división de poderes como modelo de gobierno y de control.

Concepto con buena imagen en la Corte Suprema y que cada vez se escucha con mayor frecuencia en los acuerdos de los martes por la mañana que reúnen a todos los ministros. En esas interpretaciones cortesanas, la Justicia debe desempeñar un contrapeso necesario con los poderes legislativos y ejecutivos, que son elegidos por la vía popular. "No siempre las decisiones de las mayorías han sido acertadas; la historia está plagada de trágicos ejemplos", alegan en el cuarto piso de la calle Talcahuano.

Entendible sintonía: como jefe de los camaristas, Hornos se reúne una vez por mes con Ricardo Lorenzetti. Además, el primero, desde dicha junta, jugó un rol determinante para que el oficialismo modificara los proyectos de reforma que dejaban a la Corte sin atribuciones de superintendencia.

"Creemos que sólo hay Estado Constitucional de Derecho si existen efectivamente las garantías y el respeto a los derechos individuales y colectivos", expresó Hornos, en una línea argumental que por estos días es utilizada por los jueces y abogados que impulsarán la réplica judicial a la reforma al sistema de medidas cautelares.

Luego del protocolo, Hornos mantuvo una reunión aparte con Fera y Ostropolsky por cuestiones operativas que involucran al Consejo de la Magistratura. El principal "issue" es la instauración definitiva del sistema de videoconferencias para que los testigos requeridos en causas penales puedan declarar a distancia. Modalidad con algunas experiencias exitosas, pero que suele chocar con problemas de logística, como por ejemplo, la falta de instalaciones para que los testigos declaren en condiciones óptimas de seguridad y al mismo tiempo se pueda establecer el control de garantías.

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