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Teorema de Baglini también para Carrió
Elisa Carrió
Carrió, que aún debe regular el mensaje de acuerdo con la performance que vaya mostrando Fernando "Pino" Solanas, prefirió despegarse del discurso de interna que mantienen otros oponentes y definió enemigos: Mauricio Macri y la Casa Rosada.
Ejemplos: El fin de semana pidió "bajar todos los impuestos injustos, tanto en la Nación como en la Ciudad. "En octubre se juega la defensa de la República y ponerle límite al saqueo kirchnerista", sentenció.
"Mantener a hombres y mujeres sin trabajo es matarlos un poco cada día, mientras que los que trabajan pagan el Impuesto a las Ganancias que no pagan los ladrones; nosotros queremos bajar impuestos injustos", dijo la chaqueña desde Corrientes donde fue a apoyar a sus candidatos acompañada de Fernando Sánchez, compañero de fórmula. Sánchez es ahora para Carrió lo que fue Adrián Pérez en otro momento en cuanto a depositario de su confianza política. Sánchez, además, es cuñado de Pérez. Carrió por estos días también sentó jurisprudencia sobre cómo tratar a quienes abandonan la fuerza, como el caso de Adrián Pérez, que primero se rebeló a su conducción, armó luego una mesa sin Lilita, se fue a estudiar a Estados Unidos y a su regreso (complicadas negociaciones bonaerenses con el FAP-UCR de por medio) terminó pegando el salto hacia la lista de Sergio Massa.
Salvo esa mención a Pérez, poco habla Carrió por estos días de cuestiones internas; los suyos son mensajes hacia la nacional: "Todos los argentinos queremos saber dónde está el dinero de los impuestos. Tiene que ser público y en internet", ya que "ese día se terminan la corrupción y el saqueo. Al robo se lo enfrenta con conducta, principios en alto y sin miedo para luchar contra la prepotencia".
Así, el blanqueo de capitales también entró en la agenda de Carrió, mientras prefiere no responder a los cruces inter-PASO que aparecen desde las otras listas de ese acuerdo: "En las barriadas más pobres es donde más se nota la injusticia de impuestos regresivos que pagan los que compran alimentos básicos y no los que se enriquecen con la renta financiera", insistió Carrió.
El único problema para la estrategia de Carrió es que ella misma no pelea en el tramo que hoy aparece más competitivo de la elección porteña, por lo menos para las preocupaciones del Gobierno: las bancas en el Senado.
El terreno allí pertenece a su socio Pino Solanas, que se enfrenta a Gabriela Michetti y Diego Santilli por el PRO; al kirchnerista Daniel Filmus, en fórmula con la economista Paula Español; al exgobernador de San Luis Alberto Rodríguez Saá, y al dirigente del Frente de Izquierda, el gremialista Claudio Dellacarbonara, y por dentro de la PASO del acuerdo porteño a Alfonso Prat Gay y al exsenador radical Rodolfo Terragno.
Esa categoría para senadores aparece hoy como la más competitiva también dentro del acuerdo FAP-UCR-Coalición Cívica, por lo menos de acuerdo con los primeros sondeos. Para diputados las listas parecen decantarse con más velocidad.
En la provincia de Buenos Aires el acuerdo del FAP con el radicalismo, y donde la Coalición Cívica entró a último momento, tiene otros condimentos. Allí no hay interna en la PASO dentro de la fuerza, por lo que el mensaje es directo para la nacional de octubre, pero con distintos colores.

