Los "distraídos" tomaron la decisión de la Fed de no modificar su tasa de referencia, como un "espaldarazo" para el mercado. Tras 24 horas lo que tenemos es una baja del 2,12% para el Dow y del 2,1% para los mercados emergentes, un derrumbe del 5,24% en el precio del petróleo (responsable de mucho de lo nuestro), 2,64% en el cobre, 2,2% en la soja, un dólar que apenas cede un 0,6% ante las principales monedas, el oro trepando 1,67%, y la tasa de los treasuries disminuyendo un 16,2 puntos básicos. Si algo sugiere este cuadro, es que el anuncio de la no modificación de la tasa se tomó como señal que la economía norteamericana/mundial está mucho peor de lo que se venía "vendiendo" y que los inversores respondieron "huyendo a la seguridad. La realidad es que la idea que "no mover la tasa" iba a ser un fenómeno adverso para los principales activos financieros, no parece haber estado bajo el radar de ningún charleta del mercado (al menos ninguno "conocido"). ¿Qué pasó ante todo esto con nuestro mercado? Simplemente que una semana que ya veían negativa profundizó el retroceso quedando un 3,06% abajo (tercera consecutiva perdedora; el M.Ar cedió un 4,13% y el IGBC 2,83%), cuando el 2,26% que perdió el Merval el viernes al cerrar en 10.555,28 puntos, borró el 0,92% del jueves. Lo peor pasó por los bancos desandando un 6,3% en promedio (simple), seguidos por las petroleras con un retroceso de 5,4%. Entre las líderes, sólo Tenaris y Pampa Energía quedaron del lado ganador (1,5% y 0,1%) con YPF derrumbándose 9,93% y el Banco Macro 9,54%. Con esto, el Merval que ha profundado a 8,5% lo perdido en los últimos doce meses acota la ganancia del año al 23,04% nominal o un azul un 7,06%. ¿El volumen diario negociado?: el más bajo desde la primera semana de julio.
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