Trasnoche en Diputados por Consejo de jueces

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Con más de 100 oradores y una sesión calculada en más de 14 horas, la Cámara de Diputados comenzó el debate para reformar el Consejo de la Magistratura y quitarle así al kirchnerismo el poder de veto para remover y designar jueces. El dictamen de mayoría, acordado entre los bloques opositores y el centroizquierda, propone ampliar de 13 a 18 los integrantes del organismo y restituir a la Corte Suprema al frente del Consejo.

Al defender el proyecto impulsado por los bloques antikirchneristas, el titular de la Comisión de Justicia, el radical Ricardo Gil Lavedra, consideró que la reforma propuesta no es la ideal, pero, dijo, «es la reforma posible que trasunta el acuerdo de una enorme cantidad de bloques».

Desde el oficialismo, el diputado Alejandro Rossi, autor de otro de los dictámenes, consideró que la propuesta opositora es «un retroceso» y no introduce «ninguna variante que nos haga avizorar que lo que se viene es mejor», a la vez que consideró que la reforma al organismo merecía «un debate más profundo».

La oposición debió ceder ante los bloques de centroizquierda para asegurarse un mínimo de 129 votos en la Cámara de Diputados, cifra que permitirá quitarle al Gobierno de Cristina de Kirchner el control sobre el Consejo de jueces. Entre las concesiones de los bloques antikirchneristas frente al sector de Fernando Pino Solanas aparecen las facultades recortadas del presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, que en el nuevo proyecto ocupa la titularidad del Consejo de la Magistratura. «Presidencia. El presidente de la Corte Suprema de Justicia presidirá el Consejo de la Magistratura ejerciendo las atribuciones que dispone esta ley. Mantendrá el cargo y ejercerá sus funciones mientras mantenga su condición de presidente. Sólo votará en caso de empate o cuando sea necesario para alcanzar las mayorías calificadas previstas en esta ley», dispone el artículo 10.

De convertirse en ley, el nuevo Consejo estará integrado por 18 miembros, de acuerdo con la siguiente composición: el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, tres jueces del Poder Judicial de la Nación, seis representantes del Congreso de la Nación, que serán tres diputados y tres senadores designados a propuesta de los tres bloques más numerosos de cada Cámara, cuatro representantes de los abogados de la matrícula federal, un representante del Poder Ejecutivo, tres representantes del ámbito académico y científico.

«La alteración más importante es que choca con el espíritu de los constitucionalistas de 1994 y eso es una involución; se vuelve a un consejo más vertical, más burocrático y más lento», declaró el kirchnerista Rossi. Y agregó: «Virtualmente se entrega a la Corte Suprema el proceso de remoción y designación de jueces».

Gil Lavedra replicó el discurso del hermano del jefe de la bancada oficialista, Agustín Rossi, y aseguró que presidente «el Consejo de la Magistratura que votaron los constituyentes con tanto entusiasmo tiene hasta el presente un balance ciertamente mediocre. Se ha ganado sin lugar a duda en idoneidad de los jueces. Muchos de los jueces actuales no serían jueces si hubieran tenido que dar examen en el Consejo de la Magistratura».

«Creemos que nuestra integración asegura un mejor equilibrio de acuerdo con la luz del texto constitucional. Hemos privilegiado la representación profesional por sobre la política. Esto quiere decir que hemos dejado la representación política en un 40% y en un 60% a la profesional. Y ésta ha sido una opción política», se quejó el diputado radical.

Patricia Bullrich, diputada de Unión por Todos/Coalición Cívica, se preguntó en pleno recinto: «¿Por qué se hace necesaria la reforma a la ley del Consejo de la Magistratura?». Y se respondió a sí misma: «Para que en dicho cuerpo vuelva a restablecerse el equilibrio que ha sido afectado, incorporando y aumentando la participación de sectores académicos y profesionales».

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