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Traspasan el mítico Tren del Fin del Mundo a familias fueguinas
• INTENTO POR MANTENER LA TRADICIÓN EN MANOS DE INVERSORES AUTÓCTONOS
Los actuales propietarios rechazaron una oferta de capitales ingleses. El servicio constituye uno de los principales atractivos turísticos locales.
Emblema. El histórico servicio recrea los últimos 7 km del recorrido del tren que traslada a los presos detenidos en el antiguo Penal de Ushuaia.
Incluso el titular de la Cámara de Turismo recordó las "arduas gestiones" de los fundadores de Tranex, desde 1992 a 1994, para convencer a las autoridades acerca de que el tren debía ingresar a los límites del Parque Nacional Tierra del Fuego.
Sobre los nuevos dueños, en el acto se recordó que el padre del empresario Daniel Preto (uno de los flamantes propietarios) "fue maquinista del tren en otra época", mientras que Brisighelli (otro de los adquirentes de la empresa) "fue el primero que se interesó en llevarle pasajeros al tren en sus transportes de turismo".
Según Lietti, además de la oferta de los empresarios fueguinos existió el interés de una compañía de capitales ingleses, pero Enrique Díaz, de Tranex, contestó que "ni loco se la vendía a una empresa británica".
El viejo "trencito de los presos", que funcionó desde 1909 hasta 1952, partía desde el centro de Ushuaia y llevaba a los presos de la antigua cárcel de reincidentes hasta el bosque donde pasaban la jornada talando árboles y juntando leña que se utilizaba para la calefacción del penal.
Ya reinaugurado y con su nuevo rol turístico, desde hace 23 años pasea visitantes por las inmediaciones del Río Pipo, en vagones acondicionados con amplios ventanales y un sistema de audio por donde se difunde la historia del lugar al mismo tiempo que se contempla el majestuoso bosque de lenga, se visita una cascada y se observa salir el vapor de la locomotora que tira de la formación.


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