8 de junio 2018 - 00:00

Trump llega hoy al G7 con una actitud belicosa contra Europa

El resto de los miembros del grupo se plantea un comunicado oficial sin la participación de Washington. La imposición de aranceles al aluminio y el acero es principal punto de fricción.

PROTESTAS. La ciudad de La Malbaie en Quebec donde se realizará la cumbre estará vigilada por 10 mil agentes por temor a protestas.
PROTESTAS. La ciudad de La Malbaie en Quebec donde se realizará la cumbre estará vigilada por 10 mil agentes por temor a protestas.
Washington - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viajó a la cumbre en Canadá de los siete países más industrializados del mundo, el G7, con una actitud agresiva tras señalar en Twitter que defenderá los intereses de su país en medio de la polémica por la imposición de aranceles al aluminio y el acero.

"Voy a luchar por nuestro país en comercio (tenemos los peores tratados comerciales que jamás se hicieron)", escribió en la red social, en momentos que los demás miembros del grupo demuestran signos de haber perdido la paciencia por la actitud del mandatario republicano.

La ruptura podría expresarse en un comunicado firmado por Canadá, Francia, Alemania, Reino Unido, Italia y Japón, al término del encuentro que comienza hoy y termina mañana en La Malbaie, provincia de Quebec.

El presidente francés Emmanuel Macron anunció ayer en Montreal una reunión con los jefes de gobierno alemán, británico e italiano, además de funcionarios de la Unión Europea. Dejó en evidencia los desacuerdos con Washington al afirmar que la reunión "al menos reforzará los acuerdos entre los seis", aludiendo a los cuatro europeos, Canadá y Japón.

Los líderes del G7 no deben tener temor de llegar un entendimiento sin el presidente de Estados Unidos, aunque la unanimidad es siempre preferible, había expresado más temprano en la jornada el mandatario francés en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau en Ottawa. "El G7 es una oportunidad para unirnos y tener discusiones francas, abiertas, entre naciones que han sido aliadas y amigas durante largo tiempo", dijo Macron.

"Habrá temas en los que el presidente (de Estados Unidos) no estará totalmente en sintonía con los otros, pienso por supuesto en el cambio climático y el comercio", sostuvo el mandatario francés. "Nuestro objetivo común es tratar de encontrar un texto que pueda ser firmado por todos. Dicho esto, concuerdo con lo que dijo Justin Trudeau muchas veces: el deseo de firmar una declaración común del G7 no debe ocultar la necesidad de respetar el contenido", explicó.

"Los europeos y japoneses no estamos dispuestos a acordar en todo para obtener" la firma de Trump, señaló, agregando que ello sería un "error".

Ambos líderes, que se reunieron en Ottawa antes de dirigirse a Quebec para la cumbre de dos días con el Grupo de los 7, subrayaron que los aranceles a las importaciones de acero y aluminio también afectarán a los trabajadores estadounidenses.

Antes de la elección de Trump, era de buen gusto criticar los peligros del "proteccionismo" en el comunicado final del G7, en un lenguaje también duramente negociado, y alabar la cooperación internacional en materia de diplomacia y de protección del medio ambiente.

¿Cómo imaginar entonces que los canadienses, europeos, japoneses y estadounidenses encuentren un vocabulario común, luego de que Trump abandonara el acuerdo de París sobre el clima, denunciara el pacto sobre el programa nuclear iraní e impusiera aranceles a las exportaciones de acero y aluminio de sus aliados? Fue esta última ofensiva proteccionista la que colmó el vaso de los socios tradicionales de Washington.

"Es risible decir que Canadá o Francia puedan representar una amenaza para la seguridad de Estados Unidos, dado que somos los mejores aliados que Estados Unidos haya tenido en largo tiempo", dijo Trudeau en la conferencia de prensa junto a Macrón en Ottawa.

"Trump va utilizar todos sus recursos para dividir a los otros seis, para que se quiebren y hagan lo que él quiere, es decir negociaciones bilaterales", dijo Laurence Nardon, del Instituto Francés de Relaciones Internacionales. "Hasta ahora los seis resisten, pero Trump no terminó".

Entre los líderes del G7, la relación entre Trump y el primer ministro japonés es la menos conflictiva, y algunos temas como el acuerdo con Irán, que creó tensiones con Europa, han tenido poca repercusión en Japón.

Sin embargo, las usuales diatribas de Trump sobre el balance comercial entre Estados Unidos y Japón, así como su aparente determinación de acercarse al líder norcoreano Kim Jong Un, han levantado algunas alarmas en este país.

Agencias DPA, AFP y ANSA, y

Ámbito Financiero

Dejá tu comentario