Uber presentó sus resultados del tercer trimestre, en los que informó pérdidas netas ajustadas de 939 millones de dólares, lo que supone una reducción del 27% frente al mismo periodo del año anterior y un incremento del 20% respecto al segundo trimestre. Además, entre julio y septiembre, los ingresos de la compañía estadounidense crecieron un 38%, hasta 2.950 millones de dólares, mientras que el volumen transaccionado a través de la plataforma ascendió a 12.700 millones de dólares, un 41% más en relación al tercer trimestre de 2017. La firma saldría a la Bolsa de Nueva York durante el año próximo pero, según los analistas, estas cifras no son del todo alentadoras.
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