4 de agosto 2011 - 00:00

UCR recula con el pedido de renuncia a Zaffaroni

Eugenio Zaffaroni
Eugenio Zaffaroni
El presidente del bloque de diputados nacionales de la Unión Cívica Radical (UCR), Ricardo Gil Lavedra, calificó ayer como «prematura» la posibilidad de avanzar con un juicio político al ministro de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Zaffaroni, tal como reclaman algunos diputados de su partido, incluido el candidato presidencial Ricardo Alfonsín. «De acuerdo con lo que he leído, no hay ninguna razón para decir que estamos en presencia de un delito. Me parece prematuro hablar de juicio político», señaló el constitucionalista.

«Es una persona con una larga trayectoria, y las personas hablan también con sus antecedentes de vida. Zaffaroni es, sin lugar a dudas, uno de los juristas más grandes que tenemos en la Argentina; me parece impensable que pueda estar involucrado en una cuestión así», señaló Gil Lavedra en diálogo con la prensa minutos antes de ingresar a la sesión de la Cámara baja. «Los jueces de la Corte tienen que proceder con mayor diligencia y les caben mayores obligaciones que al resto de los ciudadanos: no deben dar lugar a ningún tipo de zozobra ni desconfianza pública; aunque resulta absolutamente impensable que él pueda estar involucrado en estas cuestiones», enfatizó.

Ayer, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, advirtió que los cuestionamientos que pesan sobre el juez del tribunal no son sobre su «función ni conducta» y pidió que se le brinde la oportunidad de dar «explicaciones».

«Es importante señalar que acá no hay ningún cuestionamiento a la conducta de Zaffaroni ni a su función» en el Tribunal, remarcó Lorenzetti, quien aclaró que por ello «la Corte sigue actuando como siempre».

Luego de un acto para la firma de un convenio de capacitación para la lucha contra la trata de personas, donde no estuvo Zaffaroni, el titular de la Corte salió en defensa de su par, en medio de los pedidos de renuncia y de juicio político surgidos en el arco opositor. «Nosotros no vemos ninguna cuestión vinculada a la actividad de Zaffaroni, en relación con el equilibrio del poder, del dictado de la sentencia», destacó el magistrado, que en los últimos días mantuvo permanente contacto con Zaffaroni, en su despacho y en forma telefónica.

Las declaraciones de Lorenzetti fueron del mismo tono que las que hizo la jueza Elena Highton de Nolasco, quien aclaró que las acusaciones contra Zaffaroni por el alquiler de departamentos a prostíbulos «no tienen nada que ver con la Corte», sino que «son cuestiones personales».

«Yo personalmente he conversado con Zaffaroni, y él me ha dado sus explicaciones, nosotros tenemos gran respeto y amistad con el doctor. Él me ha manifestado que es una situación personal, que está dispuesto a dar explicaciones, y ya las está dando en los medios de comunicación y también las dará donde corresponda», agregó el presidente de la Corte.

La denuncia penal que pesa sobre Zaffaroni fue realizada en 2009 y ampliada por la ONG «La Alameda», que vinculó al juez con una red de prostitución que funciona en la Ciudad, a raíz de que es propietario de varios departamentos donde se ejercería la prostitución. Para colmo, ayer la ONG amplió su denuncia al considerar que «podría verse involucrado en el sostenimiento de las casas de tolerancia». En ese sentido, la organización indicó que el juez es propietario de quince inmuebles en la Capital Federal, «conforme surge de las constancias del Registro de la Propiedad Inmueble», de los cuales algunos.

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