20 de julio 2011 - 00:00

UCR y PJ anti-K negocian gabinete para el plan del mejor segundo

Ricardo Alfonsín
Ricardo Alfonsín
El pacto entre Ricardo Alfonsín y Eduardo Duhalde detrás del candidato opositor que resulte más votado en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias del 14 de agosto comienza lentamente, y bajo la más estricta confidencialidad, a tomar forma. Radicales y Peronistas Federales ya esbozaron incluso qué áreas del gabinete serán compartidas en un eventual gobierno de coalición para enfrentar a Cristina de Kirchner en las elecciones presidenciales del 23 de octubre. El puente entre ambos sectores sigue siendo Roberto Lavagna.

El plan que trabajan las usinas alfonsinistas es absorber a un sector del duhaldismo en caso de que el diputado de la UCR resulte el opositor más votado el segundo domingo de agosto. Y no descartan que Duhalde acceda a deponer su candidatura presidencial después del 14 de agosto en caso de que Alfonsín se afiance como el opositor más votado en las primarias. Para eso, la duhaldista Unión Popular debería presentar boletas cortas, siguiendo el camino del PRO, sólo con candidaturas a gobernadores, legisladores nacionales, provinciales, intendencias y cargos comunales, pero sin el cabezal del binomio presidencial. Se trata, en rigor, de una idea de Duhalde quien instaló la doctrina del candidato único y el denominado voto útil para evitar la reelección de la Presidente. El radicalismo firmó este contrato político de adhesión sin tocar una cláusula pero siempre con el escenario de un Alfonsín triunfador en las primarias. Tanto que ya comienzan a sonar las áreas de gobierno que radicales y peronistas federales podrían gestionar en conjunto: el Ministerio de Justicia y la Cancillería.

En la cartera de Justicia se trataría más bien de una devolución de gentilezas para Duhalde, quien al hacerse cargo de la presidencia de la Nación de manera interina en 2002 designó al constitucionalista radical Jorge Vanossi al frente de ese ministerio. Alfonsín delegaría así en el Peronismo Federal al responsable de esa área del gabinete que ya fue ocupada por Alberto Iribarne. El Ministerio de Relaciones Exteriores también es prenda negociable y en este cuadro de la película es donde aparece Lavagna, el último candidato presidencial de la UCR, quien ya manifestó en reuniones reservadas su intención de estar al frente de la Cancillería. Pero no es el único que se entusiasma con ese cargo, ya que en el duhaldismo especulan con un mayor protagonismo de Carlos Reutemann.

El reparto de ministerios con el peronismo disidente no es una novedad en la UCR. Desde la constitución del acuerdo con Francisco de Narváez en la provincia de Buenos Aires, el empresario diputado de Unión-PRO había dejado en claro que, en caso de acceder a la gobernación, iba a reclamar esa cartera para coordinar las políticas de justicia y seguridad entre la Nación y la provincia. El alfonsinismo nunca puso objeción alguna. Hoy Alfonsín y De Narváez compartirán una cargada agenda proselitista con una recorrida por Olavarría, Bolívar y Roque Pérez.

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