22 de enero 2009 - 00:00

Ultiman plan Obama para los bancos

El presidente Barack Obama habría evaluado una serie de alternativas para salvar al sistema financiero estadounidense, según el diario Wall Street Journal, entre las cuales figura la nacionalización, como la opción extrema.
La flamante administración demócrata sabe que precisa dar una rápida respuesta a la crisis, sobre todo luego de la abrupta caída de las acciones de los bancos americanos de los últimos días, que podría obligar a nacionalizar alguna de las principales entidades financieras estadounidenses.
En Wall Street sostienen que Obama debe ser rápido e inyectar dinero en los bancos en dificultades y comprar activos tóxicos. En este contexto la nacionalización sería la ultima alternativa para evitar la quiebra de más instituciones. Antes que eso, el nuevo Gobierno cree que es posible comprar títulos de los bancos, aumentando su capital. Esta opción evitaría así la ola de especulaciones sobre la salud de las instituciones y daría aire a los bancos para normalizar el otorgamiento de préstamos. Mientras tanto, los títulos de los bancos serían convertibles en acciones.
Hipótesis
Si bien todavía no se sabe si esas acciones serían preferenciales (o sea, sin derecho a voto) u ordinarias (con derecho a voto), si se trata del segundo caso, la compra de esos papeles daría naturalmente al Gobierno condiciones para, en última instancia, dividir o hasta incluso asumir el control de las instituciones.
Otra hipótesis considerada es la creación de un banco estatal que compre todos los activos tóxicos de las instituciones financieras privadas con la garantía del gobierno para eliminar las potenciales pérdidas que todavía guardan en sus balances el resto de las entidades. El equipo económico de Obama piensa que, de esa manera, los balances de los bancos se podrían limpiar, evitando la difusión de perjuicios millonarios cada trimestre y alejando los temores sobre la solvencia bancaria.
Una cuarta opción sería mantener esos malos créditos en los balances de los bancos, pero garantizar las pérdidas producidas por los incumplimientos con dinero del Tesoro. De esta forma, las pérdidas de los bancos serían transferidas y no impedirían que los bancos continuasen prestando a los buenos clientes.
Según la agencia Bloomberg, el nuevo plan de rescate podría incluir un programa de u$s 50.000 millones para contener los embargos hipotecarios, más inyecciones de capital en los bancos y otras medidas para tratar con los activos tóxicos que se encuentran en los balances de los bancos.

Dejá tu comentario