12 de abril 2012 - 00:00

Un cambio ‘‘gatopardista’’

En la década del 60, Luchino Visconti filmaba una de las grandes películas de la historia del cine, «El gatopardo», que demostraba que en el mundo de la política a veces hay que cambiar algo para no cambiar nada y eso es lo que quieren hacer los dirigentes del fútbol argentino con la tan mentada reestructuración.

Sacar los promedios (que cuando se pusieron en la Argentina, por recomendación de una consultora española, se sacaban en España) es sólo un cambio cosmético, porque lo que hace tan «crispante» el campeonato argentino son los torneos cortos y los descensos por promedios, que hacen que cada fecha haya espectadores con la calculadora haciendo cuentas.

En el proyecto original, que mandó por mail Julio Grondona, está la intención de jugar un campeonato largo de junio a mayo con dos descensos por promedio y otro por puntaje en la tabla (el de menor puntaje, que no haya descendido por promedios), con lo que se buscaría solución a uno de los dos problemas, el de la poca duración del torneo, que hace que con tres derrotas consecutivas un equipo pierda toda su chance y pague el técnico con su despido, pero los dirigentes más cercanos a «el Jefe» no quieren resignar los torneos cortos, porque piensan que es la única manera que tienen los equipos chicos de salir campeones.

En esa línea están, entre otros, el vicepresidente de AFA, Luis Segura (Argentinos Juniors), y el secretario de Torneos e inventor de la frustrada Superliga, Nicolás Russo (Lanús).

Por eso dicen que el proyecto que se aprobará el 24 de abril seguirá constando de dos torneos cortos (Apertura y Clausura) y el único cambio será el de los descensos, donde habrá tres directos, dos por promedios y uno por suma de puntos de la temporada. En Italia y en España bajan los tres últimos de la tabla.

De esa forma los torneos seguirán siendo tensos, proclives a la violencia tanto dentro como fuera de la cancha y el espectáculo seguirá siendo pobre, porque muy pocos técnicos van a arriesgar en ataque, ya que sus puestos estarán constantemente cuestionados.

El Nacional B demostró que un torneo a dos ruedas es tan atractivo en lo futbolístico como los torneos cortos y el campeón mucho más legítimo, porque se enfrentó con todos de ida y vuelta; por otro lado, los clubes chicos con «Fútbol para todos» tienen recursos como para armar y mantener un buen plantel, para jugarles de igual a igual a los grandes, por lo que pensar que sólo pueden ganar torneos cortos es una falacia.

Sacar las promociones es cambiar algo para no cambiar nada, por lo que esta mentada reestructuración va rumbo al fracaso.

Dejá tu comentario