Dos hechos relevantes preocuparon a Wall Street durante la jornada pasada la tensión en la península coreana que se mantuvo y se mantiene con una tensa calma, por ahora, y la inminente llegada a del huracán Irma,que está en camino y que posiblemente llegará a Florida el fin de semana, pocos días después de que la tormenta tropical Harvey provocó millonarios destrozos en Texas y Luisiana.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A pesar de enfrentar un panorama medianamente sombrío, el índice Dow Jones de industriales finalizo en 21.807,64 puntos ganando el 0,25%, el S&P500 se situó en los 2.465,54 puntos, subiendo el 0,31% y el Nasda Composite apreciándose el 0,28% llegó a los 6.393,31 puntos.
Por su parte, las Bolsas europeas finalizaron con números dispares, Londres cerró con caída del 0,2% y Madrid 0,5% mientras que Fráncfort ganó un 0,75%, París 0,3% y Milan 0,3%.
¿Cual es la salida? El último ensayo nuclear de Corea del Norte ha causado alarma y condena, no sólo en Washington y Seúl, sino también en Tokio, Pekín y Moscú. El nuevo dispositivo probado por Pyongyang es el más poderoso de ese país hasta el momento. Pero es poco probable que la ansiedad global compartida lleve a una estrategia internacional unificada. Por el contrario, incluso puede ampliar las divisiones entre los estadounidenses y los chinos y los surcoreanos, quienes favorecen las conversaciones con Corea del Norte.
Aunque Estados Unidos y Corea del Sur son aliados militares, cada vez es más evidente que la administración de Trump y el Gobierno liderado por Moon Jae-in tienen visiones muy diferentes sobre cómo lidiar con la amenaza de Corea del Norte. Esta división fue revelada en el más reciente mensaje de Twitter de Donald Trump sobre la crisis: "Corea del Sur está descubriendo, como ya les he dicho, que hablar de apaciguamiento con Corea del Norte no funcionará, ¡ellos sólo entienden una cosa!". La clara implicación del mensaje de Twitter del presidente es que la "única cosa" que funcionará es la fuerza militar.
Pero Trump es consciente de que cualquier ataque a Corea del Norte podría provocar devastadoras represalias contra Corea del Sur, y contra las bases militares estadounidenses en la región, entonces no le queda otra, por ahora, que reconocer (y soportar) que Corea del Norte ha logrado colocarse al frente de la agenda internacional.
Dejá tu comentario