8 de febrero 2012 - 00:00

Un derrape particular

Un derrape particular
Si bien la situación siguió corriendo por los mismos gastados, remanidos carriles -Grecia y su novela-, en el grueso de los mercados bursátiles se propendió a un desarrollo transitando entre la meseta y cierta orientación a marcar leves mejoras.

Esto dejó aislado el comportamiento de nuestro Merval y que culminó con un negativo sin dejar dudas. Tanto por el 1,3% cedido en el indicador mayor, como en el haber perforado el piso que se venía defendiendo -de los 2.800 puntos- hasta aterrizar en zona de 2.769 unidades.

A todo esto, en Europa los recintos se movieron con ligeros avances, al igual que el Dow Jones que capturó un tibio 0,3% de ganancia. En cambio, el vecino San Pablo tomó más energía, la que aquí falló, para erigirse en lo mejor de la segunda rueda con utilidad del 1,1%.

Justo el reverso de la moneda de Buenos Aires, donde las diferencias terminaron parejas -de 35 a 33, en favor de plazos con alzas-, pero en el repaso por la nómina principal saltó a la vista que el sector «bancos» resultó hacedor del índice negativo ponderado.

La caída del 3,4% en G. Galicia, sumada a la de Banco Macro -con 4,4%-, algo menos Francés, que perdió el 0,9% y al igual que el Hipotecario con el 0,6 por ciento.

La importancia del grupo de entidades financieras y su adverso desempeño sellaron la suerte de los indicadores líderes. En cambio, el de Bolsa -nivel general- solamente decayó un 0,36%.

El ritmo subió escalones, hasta reunir casi $ 45 millones en efectivo y haciendo desempeño más fluido, donde la oferta se movilizó (en la venta de títulos bancarios, especialmente). Discurso presidencial, por la tarde, sumó incertidumbre para que el Merval jugara un destino muy distinto del resto. La Bolsa, endeble.

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