27 de septiembre 2013 - 00:00

Un deshielo inesperado tras décadas de confrontaciones

Mahmud Ahmadineyad
Mahmud Ahmadineyad
Washington - Las relaciones entre Estados Unidos e Irán comenzaron a deteriorarse después de la caída del régimen del sha Mohamed Reza Pahlevi y el triunfo de la Revolución Islámica del ayatolá Ruholá Jomeini en 1979. Poco después, en 1980, ambos países rompieron definitivamente sus relaciones tras el asalto a la embajada estadounidense en Teherán por los seguidores de la revolución, que mantuvieron retenidas a 52 personas durante 444 días.

Esa crisis se consideró como el punto más opaco de la administración de Jimmy Carter, cuyos intentos no lograron la liberación de los rehenes, que sólo fueron puestos en liberados el primer día de la presidencia de Ronald Reagan, el 21 de enero de 1981, y tras una mediación argelina. La liberación de los rehenes se consiguió también tras una serie de negociaciones que preveían el desbloqueo de fondos iraníes.

Curiosamente, el régimen teocrático fue clave con esa acción en el cambio de era en Washington, que dio comienzo a la "revolución conservadora" y a la llegada de los halcones a la Casa Blanca y el Departamento de Estado.

Aquella crisis marcó el comienzo de la violencia chiita, que se caracterizó por el secuestro de varios rehenes occidentales en Líbano por parte de grupos radicales apoyados por Irán, como Hizbulá.

En la guerra que Irak e Irán libraron entre 1980 y 1988, con un saldo de un millón de muertos, EE.UU. apoyó abiertamente al régimen de Sadam Husein.

Terrorismo

Posteriormente, en 1995, tres años después de los atentados a la Embajada de Israel y uno tras el de la AMIA en Buenos Aires, el presidente demócrata Bill Clinton acusó a Irán de apoyar el "terrorismo internacional", de desarrollar armas de destrucción masiva e interferir en los esfuerzos de paz de Medio Oriente, por lo que prohibió que empresas estadounidenses invirtieran en la industria petrolera persa.

En 1997 con el acceso al poder en Irán del moderado Mohamed Jatamí, conocido por su posición aperturista, se entabló una política de diálogo entre ambos países.

En 2000, EE.UU. flexibilizó su postura respecto de Irán, pero al tiempo que levantó el embargo sobre algunos productos, en 2001 lo incluyó en la lista de estados que patrocinaban el terrorismo internacional y lo acusó nuevamente de desarrollar armas de destrucción masiva.

En 2003 Washington denunció que Irán se disponía a extraer uranio de yacimientos propios y tras expresar su preocupación, solicitó a la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) que lo examinara de cerca.

Durante el Gobierno de Mahmud Ahmadineyad (de 2005 a junio último), las presiones de Washington para que Irán abandonara su programa nuclear continuaron.

Sospechas

En febrero de 2006 la Junta de Gobernadores de la AIEA adoptó una resolución por la que remitía el programa nuclear de Irán, sospechado de tener objetivos militares, al Consejo de Seguridad de la ONU. Irán reaccionó amenazando con limitar el acceso de la AIEA a sus instalaciones atómicas y con reanudar su programa de enriquecimiento de uranio a pleno.

Dos años después, en julio de 2008, la tensión aumentó tras las amenazas iraníes de "borrar del mapa" a Israel y a la fuerza naval de EE.UU. en el golfo Pérsico, en caso de un ataque contra sus instalaciones atómicas.

En 2010 el Congreso estadounidense aprobó nuevas sanciones para que Teherán abandonara sus ambiciones nucleares.

Más tarde, con Barack Obama en la Casa Blanca, se abrió una nueva posibilidad de diálogo, pero la situación se complicó cuando en noviembre de 2011 un diario israelí publicó que Israel preparaba un ataque contra las instalaciones iraníes.

El pasado año, en marzo, EE.UU. trasladó su deseo de que las tensiones con Irán por su programa nuclear se resolvieran por la vía diplomática, tras el endurecimiento de las sanciones.

Ambos países ensayan ahora un nuevo y más fuerte acercamiento, producto de la llegada al Gobierno del conservador moderado Hasán Rohaní, exnegociador nuclear de su país.

Agencia EFE, y Ámbito Financiero

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