- ámbito
- Edición Impresa
Un golpe que volteó a su escolta e ideólogo
«El Bocha» fue hasta 2006 jefe indiscutido de la poderosa UTA, «segundo» gremio de Moyano. Junto a Camioneros, el sindicato que nuclea a los colectivos, formó el «scrum» con el que dio sustento al MTA y encaró aventuras políticas, como apoyar a Adolfo Rodríguez Saá.
La investigación judicial que detectó vínculos más que estrechos entre Palacios y la firma Calema SA propietaria de campos valuados en millones de dólares en Buenos Aires -la esposa y un hijo de Palacios figuraban en el directorio- le valió la renuncia a la UTA, que controlaba desde 1985.
En ese movimiento, Moyano perdió a su escolta de 20 años a quien, además, siempre se indicó como el «ideólogo» de los movimientos políticos y sindicales del camionero.
Por entonces, el colectivero era secretario de Prensa y vocero de la CGT que, desde 2004, dirigía Moyano. Con el tiempo, como se quedó sin cargo sindical en la UTA, también tuvo que dejar esa butaca y se retiró a cuidar el jardín de su quinta en City Bell.
La caída de «El Bocha» tuvo un impacto directo sobre Moyano. En su lugar quedó Roberto Fernández, apodado «El Narigón» -quien también figuraba en el directorio de Calema SA- que con el tiempo, para ganar autonomía ante Palacios, se distanció del camionero.
Una anécdota grafica la tensión. Con Luis Barrionuevo y Antonio Caló como testigos, Moyano se trenzó en una discusión -que estuvo a un tranco mínimo de derivar en un acto de pugilismo de oficina- con Fernández sin prestar atención a lo que le decía el colectivero.
-Yo esto ya lo arreglé con «El Bocha» así que... -quiso liquidar la charla Moyano.
-Negro, avivate que «El Bocha» no está más. Ahora la UTA soy yo. Si no lo entendés, lo resolvemos de otro modo -se planteó Fernández.
Ese vínculo nunca se recompuso. Ahora, a desgano, Fernández suele acompañar las movidas de Moyano, pero no lo anima una sola pisca de convencimiento: lo hace porque depende de los subsidios oficiales que reparte Julio De Vido a través de la Secretaría de Transporte.
De hecho, con el derrumbe de Palacios, la UTA dejó de ser el gremio aliado de Camioneros en las ofensivas de Moyano, y ese lugar pasó a los taxistas, agrupación que comanda Jorge Omar Viviani, secretario gremial de CGT y principal lugarteniente del camionero.
Ahora, la pesquisa sobre los campos de Palacios, que además de una investigación judicial invita a una reflexión social porque alumbra la «rara avis» de sindicalista terrateniente, acecha a Moyano en persona.


Dejá tu comentario