27 de junio 2016 - 00:00

Un todos contra todos sin precedentes ya despedaza la política en el Reino Unido

Los conservadores pelean duramente por el poder y muchos buscan evitar que el euroescéptico Boris Johnson reemplace a Cameron. El laborismo sufre fuertes cuestionamientos. Escocia e Irlanda del Norte apuran sus rebeliones separatistas.

UN FUTURO INCIERTO. El referendo del “brexit” expresó un sentimiento nacionalista en el Reino Unido. La duda es cómo prescindir de Europa.
UN FUTURO INCIERTO. El referendo del “brexit” expresó un sentimiento nacionalista en el Reino Unido. La duda es cómo prescindir de Europa.
Londres - El terremoto causado por el "brexit" impactó de lleno en la política británica ayer, con una furiosa pelea por el liderazgo en el Partido Conservador, que debe definir quién reemplazará a David Cameron desde octubre, y con el estallido de una revuelta contra el líder opositor laborista Jeremy Corbyn.

En el plano diplomático, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, estará hoy en Bruselas y Londres para abordar las repercusiones del "brexit".

En tanto, 3,2 millones de personas firmaron una petición que reclama un segundo referendo sobre la pertenencia en la UE, pero la comisión de peticiones de la Cámara de los Comunes británica informó de que ya eliminó 77.000 rúbricas por considerarlas fraudulentas.

El Partido Conservador tendrá que elegir en octubre, cuando se haga efectiva la renuncia de Cameron, un nuevo líder y primer ministro, y algunos sectores ya maniobraban para sacar de la carrera a Boris Johnson, líder de la campaña por el "brexit", en una operación que la prensa bautizó como "cualquiera, menos Boris".

"Boris tiene que demostrar que además de buen político es buen estadista", dijo el diputado conservador Malcom Rifkind, que estuvo en los gabinetes de Margaret Thatcher y John Major.

La mejor posicionada para acabar con Johnson, exalcalde de Londres y señalado en estas horas por muchos como un oportunista, es la ministra de Interior Theresa May, quien estaba a favor de la UE pero que no se comprometió durante la campaña.

May "tiene de lejos mucha más experiencia, fue ministra en los últimos seis años y con mucho éxito", añadió Rifkind, entrevistado por la BBC.

En el campo de la oposición, el Partido Laborista se vio sacudido ayer por una rebelión contra su líder Jeremy Corbin, que provocó nueve renuncias.

La crisis estalló después de que Corbyn, a quien se le reprocha un débil compromiso en la campaña contra el "brexit", echara al portavoz (ministro en las sombras) de Relaciones Exteriores del partido. Hilary Benn, quien buscaba apoyos a una moción de censura presentada por dos diputadas, que se debatirá hoy.

"Quedó ya muy claro que hay una preocupación muy extendida entre los diputados laboristas sobre el liderazgo de Jeremy Corbyn", dijo Benn en un comunicado.

"En particular", prosiguió Benn, "no hay confianza en que seamos capaces de ganar las próximas elecciones si Jeremy continúa como líder". Esos comicios están previstos en 2019, pero con la actual precipitación de acontecimientos "podrían llegar mucho antes", afirmó.

A Corbyn le reprochan en particular no haber sabido o no haber querido convencer al núcleo duro del electorado obrero del "Labour". El 37% de los laboristas votó por el "brexit", desafiando la línea oficial del partido.

Mientras Escocia, donde la permanencia ganó en el referendo del jueves con 60% de los votos, escalaba en sus planteos secesionistas para no verse arrastrada fuera de la Unión Europea, en Irlanda del Norte, donde aquellos también ganaron con un 56%, el líder unionista Ian Paisley Jr. sugirió a sus seguidores hacerse con el pasaporte irlandés.

Su padre Ian, feroz líder probritánico durante los peores años del conflicto del Ulster, se habrá retorcido en la tumba. "Mi consejo es que, si tenés derecho a un segundo pasaporte, lo consigas", dijo Paisley, diputado en Londres.

Agencias AFP, DPA y EFE,

y Ámbito Financiero

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