24 de noviembre 2009 - 00:00

Una bendición para canje de deuda: se cierra en 90 días

Hernán Lorenzino
Hernán Lorenzino
La oferta a los bonistas se cerrará en febrero. No más allá. Los tiempos de la oferta los están marcando los organismos que supervisan mercados como la SEC en Estados Unidos. Incluso puede ser que el tramo institucional y el de los minoristas se efectúen de manera simultánea. Ese es plan oficial. La intención es volver a emitir deuda en el corto plazo y completar las necesidades financieras de 2010 rápidamente.

Un informe que le acercaron funcionarios a los que consulta Cristina de Kirchner incluía en su recomendación que la Argentina lance en el primer trimestre de 2010 u$s 3.000 millones. En el mismo informe se destacan las emisiones de deuda que hicieron en setiembre y octubre empresas brasileñas como Petrobras o Vale do Rio Doce.

Por ello, la intención de acelerar el canje de la deuda y aprovechar en los primeros tres meses la ventana que se abre al país en materia de financiamiento. El Boden 2012 ayer ganó un 0,6% y rinde tan sólo un 8% anual en dólares. El Salvador emitió deuda el viernes de la mano del Citigroup y el JP Morgan al 7,50% anual a 10 años de plazo. El Banco Central está ganando entre 100 y 150 millones de pesos por mes (comenzó en octubre) porque vendió dólares a futuro a alto precio cuando se fugaban divisas. El riesgo-país ya está por debajo de los 700 puntos.

Pero lo mejor es el impacto que tendrá este despegue en esa oferta a los bonistas. El valor de la propuesta argentina se ubica entre los 54 y 55 dólares. Una propuesta decente. Incluso se la puede mostrar como peor que la de 2005, dado que los pagos que se hicieron en efectivo desde entonces por intereses del Discount y el cupón del PBI se hacen ahora mediante un bono a 7 años (a tres años para los minoristas). Y también se los obliga a suscribir un nuevo bono a años que tendría una tasa de interés del 9% anual.

Los bancos que organizan la operación (Barclays, Citigroup y Deutsche) ya descuentan una aceptación superior al 75%. Sólo el tramo institucional aportaría u$s 14.000 millones de los 20.000 millones en danza.

Impacto

Lo peor que podría pasar es que se demore el proceso. Se podría correr el riesgo de dejar pasar una vez más una oportunidad inédita que brindan los mercados internacionales. Los representantes argentinos ante el Grupo de los 20 ya escucharon y transmitieron las advertencias que recibieron respecto de la duración de la bonanza internacional. Y como se señala en el mercado, la Argentina podría una vez más ser una suerte de «valet parking», es decir, quedarse en la puerta de la fiesta si no cierra el canje y se financia en el primer trimestre. Por ello, la decisión oficial ahora de dar por cerrado el capítulo de la cesación de pagos rápidamente. Si se mantiene una oferta con un valor en dólares elevado, se maximizará la adhesión de los bonistas y en paralelo dejará abierta la puerta para que las futuras emisiones (e inminentes) que se hagan tras el canje sean exitosas y con bajo costo financiero. Esta expectativa a su vez motoriza hoy la reducción del riesgo-país. Es la única política macroeconómica que se espera amigable a los mercados en 2010. Pero alcanza para producir este milagro financiero.

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