Una multitud marchó en París contra el matrimonio gay

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París - Cientos de miles de personas invadieron ayer las calles de París para pedir que sea retirado un proyecto de ley que abre la vía del matrimonio y la adopción a las parejas homosexuales, en una marcha que fue salpicada por el disparo de gases lacrimógenos.

Se trató de la tercera gran manifestación contra esta medida impulsada por el presidente François Hollande, y aprobado en primera lectura por los diputados el pasado 12 de febrero. Dentro de diez días, el texto llegará al Senado, donde está previsto que se vote a mediados del mes próximo.

Los manifestantes, entre los que había numerosas familias, se congregaron entre el barrio de la Défense y el Arco del Triunfo, en un tramo de unos 5 km. Los organizadores reivindicaron la presencia de "al menos 1,4 millón" de participantes frente a la estimación realizada por la Policía que cifró la asistencia en 300.000 personas.

Henri Guaino
, diputado de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), el principal partido de la oposición, realizó una intervención desde una plataforma en la que lanzó a los manifestantes: "El 13 de enero eran un millón. Hoy son muchos más". Previamente, Guaino había llamado a los manifestantes a "censurar" al Gobierno "en la calle".

Los gendarmes dispararon gases lacrimógenos en varias ocasiones para "contener a los manifestantes" que querían acceder a los Campos Elíseos, un perímetro "prohibido" a los organizadores de la manifestación. "Entre 100 y 200 personas intentaron forzar una barrera para entrar en los Campos Elíseos", explicó un vocero de la prefectura de Policía.

Miembros del Frente Nacional (extrema derecha) también acudieron a la marcha. Pantallas gigantes estaban repartidas a lo largo de todo el recorrido. En los balcones, había colgadas pancartas en las que podían leerse consignas como "No toques mi filiación", "Queremos trabajo, no matrimonio homosexual" o "No al gayestremismo".

"No cederemos", aseguró Marie, de 30 años. "Hemos venido a defender el hecho de que la familia es un padre y una madre, es mejor para los hijos", subrayó. Claire, de 35 años, consideró que "los derechos de los hijos deben prevalecer sobre los del adulto, incluso si la frustración de no poder tener hijos es extremadamente dura". La mujer teme que "la procreación médica asistida y la gestación por una tercera persona sean la continuación lógica de este proyecto de ley". Por tanto, "es la comercialización del niño", dijo.

Durante una breve conferencia de prensa Frigide Barjot, una de las principales organizadoras de esta jornada, instó al presidente a interesarse por la degradada economía del país antes que por las familias. "Queremos que el presidente se ocupe de la economía y deje a la familia tranquila", dijo.

Agencias EFE y ANSA

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