27 de mayo 2011 - 08:50

Unasur lanzó centro estratégico de defensa para la región

Con un paisaje al que la retina argentina ya se ha acostumbrado -de uniformes y pañuelos blancos compartiendo el auditorio-, con la sala mayor del Ministerio de Defensa colmada (más de 1000 asistentes), le tocó al ministro Arturo Puricelli hacer una triple inauguración: el seminario «El posicionamiento estratégico de Suramérica en el siglo XXI», la presentación formal de la colombiana María Emma Mejía, nueva secretaria general de la Unasur ante los representantes del Consejo de Defensa Suramericano y el lanzamiento del Centro de Estudios Estratégicos de la Defensa (CEED), dirigido por el viceministro Alfredo Forti.
Gran parte de la plana mayor de la Unasur estaba presente, desde Rafael Follonier (asesor del ex secretario general Néstor Kirchner); Ali Rodríguez Araque, ministro de electricidad de Venezuela, que en 2012 reemplazará a Mejía en la secretaría general (el cargo ahora es rotativo); el brasileño Samuel Pinheiro Guimaraes (alto representante del Mercosur y ex número 2 de Itamaraty); los ministros de Defensa de Brasil (Nelson Jobim), de Perú (Jaime Thorne), de Uruguay (Luis Rosadilla) y de Bolivia (Cecilia Chachón), junto el Premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel y el vicepresidente de Bolivia Álvaro García Linera.
El «refuerzo» de la delegación boliviana, con García Linera a la cabeza y como principal orador «civil» de la sesión de apertura (en momentos que se recalienta el reclamo boliviano a Chile por una salida al mar) contribuyó para que la representación chilena fuera tan diluida: se notó la ausencia del embajador Adolfo Zaldivar (el único de los embajadores de la Unasur que no estuvo) y la representación castrense recayó en el número 3 del ministerio de Defensa, el subsecretario Alfonso Vargas.
Atinada decisión la chilena: el discurso de García Linera se prolongó durante 64 minutos y en varios pasajes incursionó sobre temas urticantes como los de recursos energéticos y la «mirada al Pacífico».
Si bien en su presentación el viceministro Forti había definido al CEED como un think tank que buscará reunir políticas comunes ante foros multilaterales y formulado la iniciativa de elaborar en el mismo estadísticas y proyecciones de los recursos de la región para inocular aquellas que provienen de Londres, Wa-shington, Estocolmo o Pekín, («Es alarmante que la información de nuestros recursos provenga de afuera», dijo), el discurso del vicepresidente de Bolivia sacó a la audiencia de la formulación de metas y objetivos comunes, y de búsqueda de consensos y paz regional. El boliviano, hábil orador, llevó su discurso a la trinchera combativa para posicionarse él (y junto él a «su» Unasur) como una respuesta a la historia común de la región: colonialismo, opresiones, amenazas de invasión, destrucción de las elites locales indígenas. «Historias comunes, problemas parecidos, voluntades compartidas, un idioma que nos une», redondeó. 
«Estamos en un período de transición para las hegemonías del globo, con EE.UU. en declinación», agregó. «EE.UU. enseñaba a nuestros militares la doctrina de la seguridad nacional, por la que la democracia «excesiva» (sic) debía ser suprimida en función de la seguridad», recordó no sin agregar que «no se trata de identificar enemigos, sino de definir nuestros ámbitos de soberanía continental, donde queremos una doctrina regional propia, un sentido místico». Acto seguido propuso que la región hiciese ejercicios conjuntos y que la Unasur proveyese apoyo técnico militar para «no ceder al chantaje tecnológico y financiero de EE.UU.», (identificando claro, así, al enemigo).
En el cierre Evo Morales anunció que inaugurará a fin de mes en Bolivia la Escuela Militar de Defensa del Alba. Si se equivocó de foro o no para hacer el anuncio (estaba en el de la Unasur, recordemos), quien seguramente más disfrutó del discurso de García Linera fue el brasileño Nelson Jobim: hoy por hoy sólo Brasil tiene los recursos y «fierros» para el apoyo técnico militar que podría reemplazar al que hasta ahora aportaron EE.UU. y la Escuela de las Américas.

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