10 de enero 2017 - 00:00

Venezuela, peor: removió el parlamento a Maduro, pero el Supremo lo desautorizó

El alto tribunal advirtió al legislativo que la Constitución no le da esa facultad. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) pretende forzar una salida electoral a la crisis política.

BROMISTA. “No sé si todavía soy presidente... Voy a aprovechar el tiempo”, le dijo ayer Nicolás Maduro a un grupo de empresarios, burlándose del intento de la Asamblea Nacional de sacarlo del poder.
BROMISTA. “No sé si todavía soy presidente... Voy a aprovechar el tiempo”, le dijo ayer Nicolás Maduro a un grupo de empresarios, burlándose del intento de la Asamblea Nacional de sacarlo del poder.
 Caracas - La Asamblea Nacional de Venezuela, de mayoría opositora, declaró ayer que el presidente, Nicolás Maduro, hizo "abandono del cargo", con lo que pretendió dictaminar su separación del poder. Sin embargo, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) le advirtió que no tiene facultades para ello, lo que dejó al país ante un escenario agravado de disputa de poderes.

Con 106 votos de los diputados opositores presentes y en medio del retiro de la minoría chavista, el legislativo dio por "aprobado el acuerdo con el cual se califica el abandono del cargo a Nicolás Maduro y se exige una salida electoral a la crisis venezolana para que sea el pueblo el que se exprese a través del voto", según anunció el jefe del cuerpo, Julio Borges.

Según la extensa declaración, "Maduro ha provocado una crisis sin precedentes en Venezuela" y está "al margen de la Constitución" por provocar "devastación económica", la "ruptura del orden constitucional" y "violentar los derechos" de los venezolanos.

Sin embargo, horas antes el TSJ había invocado a través de un comunicado una sentencia publicada el pasado 15 de noviembre, en la que ordenó a los diputados "abstenerse de continuar el procedimiento de declaratoria de 'responsabilidad política' contra el presidente de la República". En dicha sentencia y "con el firme propósito de mantener la paz, el orden constitucional y la estabilidad democrática de la nación", el Supremo exigió también al Legislativo "no dictar ningún tipo de acto que se encuentre al margen de sus atribuciones constitucionales".

La Constitución Bolivariana de 1999 no establece la figura del juicio político, pero señala que "serán faltas absolutas del Presidente de la República: la muerte, su renuncia, la destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, la incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional, el abandono del cargo, declarado este por la Asamblea Nacional, así como la revocatoria popular de su mandato".

La interpretación de la MUD sobre el "abandono del cargo" por parte de Maduro fue fuertemente discutida, incluso por políticos y juristas antichavistas, con independencia de que, efectivamente, el país sufre una aguda escasez de alimentos y medicamentos, una inflación del 700% y una criminalidad desbordada.

La premura por avanzar de modo ayer mismo en la declaración de "abandono del cargo" respondió a que hoy se cumplen dos tercios del mandato presidencial. Si la falta del jefe de Estado se produce antes de ese plazo, dice la Constitución, el país debe llamar a elecciones presidenciales en un mes. A partir de ese momento, la falta del presidente, en cambio, es completada por el vice, en este caso el "chavista radical" Tareck El Aissami, recientemente nombrado por Maduro. Pero todo eso será solo simbólico.

El TSJ instó a los otros dos poderes a retomar el diálogo como modo de superar la crisis.

La oposición no logró el año pasado sortear los obstáculos que el chavismo y la justicia electoral le impusieron para poder convocar a un referendo revocatorio del mandato presidencial antes de la fecha clave del 10 de enero.

El opositor Borges, nuevo presidente de la AN, pidió a los diputados que no prestaran atención a las decisiones del poder judicial, que considera parcial y controlado por el chavismo. "En Venezuela no hay justicia. No contemos con el TSJ. Todos los derechos que les hemos dado a los venezolanos, todo lo ha destruido", sostuvo.

Así, decidió que la mayoría opositora del cuerpo continuara con la discusión del supuesto abandono del cargo de Maduro.

"Hay que presionar al Gobierno para que se den las elecciones", afirmó Borges, pero el avance de la AN contra las advertencias del Tribunal Supremo coloca al legislativo al borde de una declaración total de desacato, lo que agravaría de modo dramático la crisis.

Según el constitucionalista José Ignacio Hernández, el hecho de que el TSJ desconozca al Legislativo "bastaría para anular la declaratoria de abandono".

Maduro rediseñó la semana pasada su Gobierno y nombró vicepresidente a El Aissami, de 42 años, a quien puso al frente de un "comando" contra los "planes golpistas" de la oposición.

Agencias AFP, EFE y ANSA,


y Ámbito Financiero