Viviana Romay: un “Imán” que impulsa artistas emergentes

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"Hacía tiempo que queríamos mudar la fundación Cazadores y abrir un polo de atracción para artistas emergentes. Finalmente, después de seis años, pudimos lograrlo", dice a este diario Virginia Romay, quien el día de la primavera inauguró la sala Imán en Chacarita, exactamente en el lugar donde funcionaba el taller de Guillermo Roux (Villarroel 1440). El nombre del espacio tiene que ver con esa fuerza de atracción que se propone su directora, hija del "zar" de la TV Alejandro Romay. "La mudanza no fue simplemente un cambio físico, de mayor capacidad, y geográfico: lo que impulsamos es abrir la fundación a la comunidad, porque hasta ahora funcionaba de forma cerrada. Nos dirigimos a artistas emergentes en varias disciplinas, con experiencia previa pero sin límites de edad".

Habrá clínicas para artistas visuales a cargo de Manuel Ameztoy, Sergio Bazán, Alejandra Roux y Augusto Zanela: seminarios de Movimiento (Danza) a cargo de Inés Armas y Viviana Iasparra; una Beca Cazadores para artistas emergentes, y el Programa Impulso Proyecto Audaz (PIPA), para proyectos en desarrollo. El equipo ejecutivo de este proyecto está encabezado por Romay, en la Dirección General y, como docentes los profesionales anteriormente mencionados.

"Todo artista necesita salir a la luz, exponer", continúa Romay en el diálogo con este diario. "El artista debe dar ese paso fundamental que es salir de sí mismo y exponerse, tolerar la mirada del otro, y nuestro espacio se propone justamente eso: darle visibilidad. Hoy no es difícil buscar una formación como artista pero cada vez es más dificultoso exponer, tanto en la órbita oficial como en la pública. Y la oficial, salvo excepciones como el Centro Recoleta, está cerrada a los emergentes".

"Apnea", la obra de Armas y Ameztoy, fue la que abrió oficialmente el lugar. Se trata de una propuesta interdisciplinaria que vincula cuerpos y objetos, una convergencia de los lenguajes de la instalación y la danza. Ameztoy propuso una selva de papeles de seda coloridos que cuelgan del techo, dentro de la cual los visitantes pueden vivir una experiencia sensorial producida por la ruptura del papel, que se va acumulando en el suelo hasta formar una alfombra. Una segunda instalación, cubierta en papel de seda, se convierte en el dispositivo escénico donde evoluciona la bailarina y coreógrafa, Inés Armas.

Los dos artistas elaboran una obra de formato mixto, que no resigna la tensión entre los distintos lenguajes. Cada disciplina artística fue desarrollada en paralelo, integrando un abordaje práctico, físico y abstracto.

Romay agrega que, además de las clínicas específicamente dirigidas a las artes visuales y plásticas, también está contemplada la literatura y la filosofía a partir de grupos de lectura en sala, coordinados por un docente. "Eso lo realizábamos antes, pero ahora podría ocurrir también la producción de textos propios, surgidos de esas lecturas".

El horario de la exhibición de "Apnea" es de 14.30 a 19.30 y permanecerá abierta hasta el 14 de noviembre, de lunes a viernes. Las actividades de baile y música serán: el día 11 "La Caída (andamio), y habrá música y barra. El 26 habrá una charla abierta al público con los artistas y una artista invitada. El 14 de noviembre "Sub-low": se realizará la pieza de danza en planta baja. El público podrá vivenciar la caída del techo nuevamente.

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