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Vota hoy Afganistán, lejos del ideal que imaginó Obama
Un afgano camina delante de soldados de su país en la localidad de Herat, oeste. Si los comicios se pueden realizar, habría ballottage.
Unos 17 millones de afganos están en condiciones legales de sufragar en 34 provincias. En cualquier caso, el marco general del país al menos relativiza la legitimidad de los comicios. Los talibanes logran resistir desde hace ocho años y dominan buena parte del sur del país. En su mayor proyecto bélico, Barack Obama lanzó una ofensiva sin precedentes en el país asiático, que alcanzará a 65.000 hombres. La primera parte del plan se concentró en la región de Helmand, y el resultado hasta ahora fue un avance de los talibanes, según reconocen fuentes del Pentágono. Sólo este mes murieron 32 militares estadounidenses.
El actual mandatario, Hamid Karzai, que busca la reelección, fue elegido presidente en 2004 auspiciado por la coalición de países liderados por Estados Unidos que intentan desalojar a los talibanes desde 2001. Sería el favorito para estos comicios, aunque su ex ministro de Relaciones Exteriores, Abdulá Abdulá, podría obligarlo a disputar una segunda vuelta. El actual mandatario, ex jefe regional de Kandahar, donde predominaron los talibanes, obtendría, según los sondeos, un 44% de los votos, insuficiente para ser reelecto en la primera vuelta, mientras que Abdulá conseguiría en torno al 26%. Los siguen el ex ministro de Planificación, Ramazan Bashardost, y el ex jefe de la cartera de Finanzas, Ashraf Ghani. Se presentan en suma 31 candidatos, dos de ellos mujeres.
Para llegar a los comicios, Karzai pactó con diversas facciones e incluso «señores de la guerra» que asolaron el país.
Rival
Por su parte, Abdulá, que proviene de un grupo guerrillero antitalibán de la zona norte del país, supo construir vínculos con la etnia pastún, del sur, mayoritaria en Afganistán.
La idea de Obama era mejorar drásticamente la seguridad del país asiático antes de la votación. Sólo ayer, 21 personas, entre ellas cinco civiles, un gobernador de distrito, un jefe tribal y cuatro policías, murieron a causa de explosiones y combates en el sur y en el este del país, según las autoridades.
El miedo también puede ser un factor decisivo para una alta abstención. En un comunicado en la página talibán www.alemara.org, el grupo islámico dijo que 20 suicidas se habían infiltrado en la capital, preparando ataques para desbaratar los comicios. Otro comunicado indicó que los militantes estaban cerrando rutas en varios puntos del país para sabotear los comicios.
El grupo islamista hizo públicas amenazas, como cortar la mano a aquellas que tuvieran las manos manchadas con tinta como prueba del voto, a la vez que muchas mujeres podrían quedarse sin sufragar por escasez de autoridades de mesas femeninas.
Otro de los fantasmas que ronda estas elecciones es el fraude. Los observadores de la Unión Europea (UE) advirtieron «irregularidades en el procedimiento de inscripción de ciudadanos en los registros electorales», lo cual aumenta el «potencial riesgo de fraude». A su vez, también hubo suspicacia por la prohibición de informar sobre atentados dispuesta por el Gobierno, que argumentó razones de seguridad.
Estados Unidos considera a los talibanes como responsables de los atentados suicidas del 11 de setiembre de 2001, ya que Osama bin Laden fue su aliado y refugiado en los años previos a aquellos ataques. Pese a que los talibanes, ultraislamistas radicales, fueron desalojados del poder con cierta facilidad, su antiguo líder, el mullah Omar, escapó en moto cuando el Pentágono y sus aliados lograron tomar Kabul.
Agencias AFP, DPA, ANSA y Reuters


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