El mandatario, que dejó su cargo por las presiones de los rebeldes chiitas hutíes, dijo que el país se encuentra "en un callejón sin salida". El Parlamento debatirá mañana si acepta o no las dimisiones.
La poderosa milicia chiita, que intenta extender su presencia e influencia en Yemen, seguía presente en la capital ayer pese a pactar un día antes con el presidente yemení su retirada de Saná a cambio de importantes concesiones políticas.
Estados Unidos indicó que observa la situación en el país, precisando que apoya una transición política pacífica.
Al menos 35 personas murieron y 94 resultaron heridas entre lunes y martes en Saná.
| Agencias AFP y EFE |


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