21 de marzo 2026 - 12:32

Atucha I avanza con su extensión de vida: la obra ya superó el 50% y es clave para el sistema eléctrico

Las obras y trabajos de modernización encaradas incluyen la actualización de sistemas bajo estándares tecnológicos de última generación.

Las centrales nucleares argentinas  permitieron abastecer el año pasado a más de 2,5 millones de hogares, lo que equivale a más de 7,4 millones de personas.

Las centrales nucleares argentinas  permitieron abastecer el año pasado a más de 2,5 millones de hogares, lo que equivale a más de 7,4 millones de personas.

La Argentina avanza en uno de sus proyectos energéticos más relevantes: la extensión de vida de la Central Nuclear Atucha I, cuya ejecución ya superó el 50% de avance. Se trata de una obra clave para garantizar la continuidad de generación de energía segura y confiable por al menos 20 años adicionales, en un contexto donde la energía nuclear mantiene un rol estratégico dentro del sistema eléctrico nacional.

Actualmente, la central se encuentra fuera de operación para llevar adelante los trabajos de modernización, que incluyen la actualización de sistemas bajo estándares tecnológicos de última generación. Este proceso permitirá optimizar su desempeño y asegurar su funcionamiento en línea con las exigencias internacionales del sector.

La energía nuclear representa cerca del 10% de la generación eléctrica del país, consolidándose como una fuente estable que aporta energía de base durante todo el año. En este marco, tanto Atucha I como la Central Nuclear Embalse celebraron recientemente nuevos aniversarios que reflejan más de medio siglo de experiencia operativa en la Argentina.

Central nuclear Embalse Córdoba Nucleoeléctrica
La Central Nuclear Embalse de Córdoba celebró 43 años desde la puesta en marcha de su reactor.

La Central Nuclear Embalse de Córdoba celebró 43 años desde la puesta en marcha de su reactor.

Atucha I conmemoró el pasado 19 de marzo un nuevo aniversario de su primera conexión a la red eléctrica, ocurrida en 1974, cuando se convirtió en la primera central nuclear de América Latina. Con una potencia de 362 MW, sigue siendo una pieza fundamental del sistema energético nacional.

Por su parte, la Central Nuclear Embalse celebró 43 años desde la puesta en marcha de su reactor. Con una potencia de 656 MW, la planta cordobesa completó en 2019 su propio proyecto de extensión de vida, lo que le permitió iniciar un nuevo ciclo operativo de 30 años.

El presidente de Nucleoeléctrica Argentina, Juan Martín Campos, destacó la relevancia del sector y su trayectoria: “La energía nuclear ha demostrado durante décadas su capacidad para operar con los más altos estándares y aportar energía de base al país de manera sostenida”, afirmó.

Además, Campos subrayó que la experiencia acumulada posiciona al país para proyectarse internacionalmente: “Nos permite ofrecer servicios y capacidades al sector nuclear global, generando nuevas oportunidades para el desarrollo”.

Juan Martín Campos presidente de Nucleoeléctrica Argentina
Juan Martín Campos aseguró que la experiencia nuclear argentina genera

Juan Martín Campos aseguró que la experiencia nuclear argentina genera "nuevas oportunidades para el desarrollo” del país.

Las centrales nucleares argentinas operan de manera continua y resultan fundamentales para garantizar estabilidad en el suministro eléctrico. Solo en 2025, permitieron abastecer a más de 2,5 millones de hogares, lo que equivale a más de 7,4 millones de personas.

De esta manera, el avance del proyecto en Atucha I no solo representa una mejora técnica, sino también una apuesta estratégica para sostener la seguridad energética del país en el largo plazo, en un escenario de creciente demanda y necesidad de diversificación de fuentes.

Una inversión estratégica para sostener la matriz energética

El Gobierno nacional apunta a que Atucha I vuelva a operar en septiembre de 2027, tras completar un ambicioso proceso de extensión de vida que demandará una inversión de u$s670 millones. La iniciativa no solo busca garantizar generación eléctrica a largo plazo, sino también reordenar el negocio nuclear en la Argentina, con apertura al capital privado incluida.

La hoja de ruta fue confirmada por el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Nápoli, durante su participación en el IEFA Latam Forum, donde reconoció que el proyecto acumula una demora de unos cinco meses respecto del cronograma original, aunque aseguró que el financiamiento ya está asegurado.

La central salió de servicio el 29 de septiembre de 2024 para iniciar un proceso de modernización integral que permitirá extender su vida útil por otros 20 años.

El financiamiento del proyecto combina emisiones de bonos con aportes del Tesoro nacional, en línea con la política energética impulsada por el Ministerio de Economía que encabeza Luis Caputo. En ese esquema, la energía nuclear aparece como un activo estratégico por su capacidad de generar electricidad de base sin depender de las fluctuaciones del mercado internacional.

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