La industria nuclear argentina busca dar un nuevo paso hacia la internacionalización. A partir de una modificación estatutaria aprobada recientemente, Nucleoeléctrica S.A. incorporó formalmente una nueva unidad de negocios orientada a la prestación y comercialización de servicios nucleares a nivel global, una estrategia que apunta a ampliar el alcance del sector más allá de la generación eléctrica.
Crean nueva unidad de negocios para exportar servicios nucleares y posicionar a Argentina en el mercado global
La operación y mantenimiento de centrales dejarán de ser el único foco para Nucleoeléctrica. El sector avanza en una estrategia para exportar conocimiento, ingeniería y servicios especializados.
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Atucha II volvió a operar tras finalizar su revisión programada y ya aporta energía al sistema eléctrico
La apuesta con la nueva unidad de negocios llega en un escenario internacional donde la energía nuclear volvió a recuperar protagonismo dentro de la agenda energética global.
La iniciativa busca capitalizar más de siete décadas de desarrollo tecnológico, experiencia operativa y formación de recursos humanos especializados, incorporando una nueva línea centrada en la exportación de conocimiento, soluciones tecnológicas y capacidades técnicas desarrolladas localmente.
La nueva unidad estará enfocada en brindar servicios especializados de asistencia técnica, ingeniería, mantenimiento, capacitación y soluciones integrales para centrales nucleares en distintos países. El objetivo es aprovechar la experiencia acumulada en la operación de Atucha I, Atucha II y Embalse, tres instalaciones que concentran buena parte del conocimiento técnico del sector nuclear argentino.
De hecho, Atucha II volvió a generar energía y se reconectó al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) el 11 de mayo pasado, tras completar con éxito su Revisión Programada 2026 incluso antes de la fecha prevista. La parada técnica, iniciada a mediados de marzo, permitió realizar tareas de mantenimiento destinadas a reforzar la seguridad, confiabilidad y eficiencia operativa de la planta.
Durante casi dos meses se ejecutaron más de 5.500 trabajos con la participación de unos 1.700 especialistas, incluyendo inspecciones del reactor, mantenimiento de sistemas críticos y pruebas operativas. Con el regreso de Atucha II, el sistema eléctrico recupera una fuente clave de generación de base con una potencia de 745 MW, suficiente para abastecer a aproximadamente 4 millones de personas.
La energía nuclear volvió a recuperar protagonismo
La apuesta con la nueva unidad de negocios llega en un escenario internacional donde la energía nuclear volvió a recuperar protagonismo dentro de la agenda energética global. La necesidad de garantizar seguridad energética, reducir emisiones y cubrir una demanda eléctrica creciente está impulsando una nueva ola de inversiones y proyectos nucleares en distintos mercados.
En ese contexto, Argentina busca posicionarse como proveedor de servicios tecnológicos de alta complejidad. En los últimos años, equipos técnicos argentinos ya participaron en proyectos vinculados a instalaciones nucleares de Canadá, Brasil, China, Corea del Sur y España, exportando conocimiento y asistencia especializada.
Además, el sector logró desarrollar y patentar soluciones tecnológicas específicas para centrales tipo CANDU, una tecnología utilizada internacionalmente y que actualmente ya cuenta con aplicaciones comerciales fuera del país.
El presidente de la compañía, Juan Martín Campos, destacó que la medida marca el inicio de una nueva etapa para el sector y subrayó el potencial de la experiencia argentina en un mercado con creciente demanda. "Durante décadas desarrollamos capacidades tecnológicas, operativas y humanas de excelencia. Hoy el mundo vuelve a mirar a la energía nuclear como una solución estratégica y sustentable, y estamos preparados para ofrecer ese conocimiento y esa experiencia a nivel global", sostuvo.
El directivo agregó que la iniciativa permitirá transformar el conocimiento acumulado en una herramienta de generación de valor económico y posicionamiento internacional. "Este nuevo esquema nos permite proyectarnos como un actor competitivo a nivel internacional y convertir el talento argentino en una plataforma de desarrollo y generación de valor", afirmó.
Campos también señaló que el escenario actual representa una oportunidad inédita para el país. "Estamos frente a un nuevo paradigma para la industria nuclear. La creciente demanda global de energía genera un escenario en el que la Argentina tiene mucho para aportar", indicó.
La decisión forma parte de una estrategia más amplia orientada a diversificar capacidades productivas, ampliar mercados y fortalecer la sustentabilidad económica del sector nuclear, en un momento donde la tecnología y los servicios asociados a la energía de bajas emisiones ganan cada vez más espacio en el escenario mundial.
Más allá del impacto comercial, el movimiento representa también un cambio de enfoque: pasar de una industria enfocada casi exclusivamente en la operación local a un esquema que busca exportar valor agregado, conocimiento y tecnología argentina al mundo.
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