El Short-Term Energy Outlook de febrero de la Administración de Información Energética de EEUU (EIA, por su siglas en inglés) trazó un panorama claro para los mercados energéticos globales: tras un comienzo de año marcado por tensiones geopolíticas, eventos climáticos extremos y disrupciones productivas, la tendencia dominante hacia 2026 y 2027 será un exceso de oferta de hidrocarburos y acumulación de inventarios, lo que ejercerá presión bajista sobre los precios internacionales.
En EEUU prevén petróleo más barato hasta 2027 y estabilización en el precio del gas
El último informe de la EIA anticipa un escenario de mayor oferta global de crudo, precios más bajos en los próximos años y un mercado del gas natural que se estabiliza tras un invierno de alta volatilidad.
-
El petróleo apunta a una suba del 5% en la semana mientras escalan las tensiones geopolíticas
-
Los precios del petróleo se acercaron a máximos de seis meses ante las tensiones entre Estados Unidos e Irán
El escenario proyectado por la EIA sugiere un mercado energético global más holgado en los próximos años, caracterizado por abundancia relativa de petróleo y gas y precios moderados.
Petróleo: más oferta que demanda y precios a la baja
El precio del crudo Brent promedió u$s67 por barril en enero, el nivel más alto desde septiembre de 2025, impulsado por interrupciones en la producción de Estados Unidos y Kazajistán, además de tensiones en Medio Oriente vinculadas a Irán. Sin embargo, la agencia proyecta que este impulso será transitorio.
Este viernes 20 de febrero los futuros del Brent abrieron a u$s71,46 por barril, mientras que el crudo West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos cotiza a u$s66,24 por barril.
Según las estimaciones, el Brent promediará u$s58 por barril en 2026 y u$s53 en 2027, por debajo del promedio de u$s69 registrado en 2025. La clave detrás de esta corrección será el crecimiento sostenido de la producción mundial, que superará el aumento del consumo y generará un incremento de los inventarios globales.
Las interrupciones no planificadas alcanzaron casi 3 millones de barriles diarios en enero, el nivel más alto desde septiembre de 2024. Solo el clima frío redujo la producción estadounidense en unos 320.000 barriles diarios, mientras que problemas operativos en el yacimiento Tengiz de Kazajistán y en su terminal de exportación recortaron más de 400.000 barriles diarios adicionales.
Aun así, la EIA considera que la política de producción de la OPEP+ y la acumulación estratégica de reservas en China -que se mantendría cerca de 1 millón de barriles diarios en 2026- actuarán como factores que limitarán caídas más pronunciadas de los precios.
Demanda global: crecimiento impulsado por Asia
El consumo mundial de combustibles líquidos crecerá 1,2 millones de barriles diarios en 2026 y 1,3 millones en 2027, con un rol central de las economías no pertenecientes a la OCDE, especialmente en Asia.
China aumentaría su demanda en unos 200.000 barriles diarios por año, mientras que India sumaría alrededor de 300.000 barriles diarios anuales, consolidándose como los motores de la expansión del consumo energético global.
Gas natural: volatilidad invernal y normalización posterior
El mercado del gas natural vivió en enero un episodio de extrema tensión. El precio spot Henry Hub promedió u$s7,72 por MMBtu, un salto del 81% respecto de diciembre, impulsado por la tormenta invernal Fern, que elevó la demanda de calefacción y provocó congelamientos en pozos.
Durante el mes se registró un retiro récord de 360 mil millones de pies cúbicos de gas de los inventarios en una sola semana. Pese a este pico, la EIA considera que el mercado se equilibrará a medida que aumente la producción, impulsada por mayores perforaciones y nueva infraestructura de transporte.
El pronóstico indica que el Henry Hub promediará alrededor de u$s4,30 por MMBtu en 2026 y cerca de u$s4,40 en 2027, reflejando un escenario de precios más estables que el observado durante el invierno.
En términos de producción, el gas seco estadounidense crecerá 2% en 2026 y 1% en 2027, hasta superar los 111 mil millones de pies cúbicos diarios, impulsado principalmente por la expansión del Permian y una mayor actividad de perforación.
Combustibles y electricidad: cambios estructurales
El informe también describe transformaciones en la matriz energética estadounidense. El consumo de diésel y combustible de aviación crecerá en los próximos años, acompañando la actividad industrial y el transporte, mientras que la demanda de gasolina seguirá descendiendo por mejoras en la eficiencia vehicular.
En paralelo, la generación eléctrica total aumentará 1,4% en 2026 y 2,5% en 2027, con un fuerte protagonismo de las energías renovables. La generación solar crecerá 17% en 2026 y 23% en 2027, mientras que la eólica avanzará entre 6% y 7%. En contraste, la generación a carbón continuará reduciéndose, aunque a un ritmo más moderado por los mayores precios del gas.
Un mercado más holgado, pero con incertidumbres
El escenario proyectado por la EIA sugiere un mercado energético global más holgado en los próximos años, caracterizado por abundancia relativa de petróleo y gas y precios moderados. Sin embargo, la agencia advierte que persisten factores de riesgo, entre ellos eventuales tensiones en Medio Oriente, cambios en las sanciones a Venezuela y la evolución de la política de producción de la OPEP+.
En síntesis, el organismo anticipa que el ciclo de precios altos impulsado por shocks de oferta y tensiones geopolíticas dará paso a una etapa de mayor equilibrio estructural, con inventarios en aumento y un sistema energético global que continúa transformándose hacia una matriz más diversificada.




Dejá tu comentario