15 de octubre 2026 - 18:03

La producción de petróleo se acerca al millón de barriles diarios y el superávit energético ya explica casi la mitad del saldo comercial

La Argentina registró en agosto el mayor nivel de extracción de crudo de su historia, con un crecimiento mensual del 2,5% impulsado exclusivamente por los desarrollos no convencionales. El gas, en cambio, mostró una caída del 1,9%, mientras que el avance de las exportaciones petroleras fortaleció el superávit energético en un escenario de alta volatilidad internacional.

La producción argentina de petróleo alcanzó un récord de 943.000 barriles diarios en agosto de 2026, impulsada por Vaca Muerta. 

La producción argentina de petróleo alcanzó un récord de 943.000 barriles diarios en agosto de 2026, impulsada por Vaca Muerta. 

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La producción de petróleo en la Argentina alcanzó un nuevo récord histórico de 943.000 barriles diarios en agosto de 2026, impulsada por el crecimiento de Vaca Muerta, que continúa compensando el retroceso de los yacimientos convencionales. El volumen representó un incremento mensual del 2,5%, equivalente a 23.500 barriles adicionales por día, y consolidó una nueva etapa para la industria hidrocarburífera nacional.

El avance productivo tiene una consecuencia directa sobre el ingreso de divisas. Según el último informe de coyuntura de Fundación Libertad, el superávit energético acumulado en los últimos 12 meses alcanzó u$s11.071 millones en agosto, el mayor registro de la serie histórica del INDEC desde 2004. Ese resultado ya representa el 45,3% del superávit comercial argentino, una participación que refleja el creciente peso de los hidrocarburos en las cuentas externas del país.

Los datos de producción surgen del Informe Mensual de Indicadores Oil y Gas Argentina, elaborado en octubre por Aleph Energy, en colaboración con Ecolatina. El relevamiento también muestra un escenario diferente para el gas natural: mientras la extracción de petróleo continúa marcando máximos, la producción gasífera cayó 1,9% mensual y 1,5% interanual, afectada por la menor producción convencional y por el comportamiento estacional de la demanda.

Ambos informes permiten observar un fenómeno que excede al sector energético. Entre julio de 2023 y julio de 2026, la actividad de minería y petróleo creció 30,2%, mientras que la economía argentina en su conjunto apenas avanzó 0,9%, de acuerdo con el análisis de Fundación Libertad sobre los datos del INDEC.

Petróleo récord: Vaca Muerta ya concentra más del 70% de la producción argentina

Durante agosto, la producción petrolera nacional superó por cuarto mes consecutivo los 900.000 barriles diarios.

El nuevo máximo fue impulsado exclusivamente por los desarrollos no convencionales, que incrementaron su extracción 4,2% respecto de julio, con un aporte adicional de 27.100 barriles diarios.

En contraste, el petróleo convencional registró una caída mensual de 1,3%, equivalente a 3.600 barriles diarios menos.

La diferencia entre ambos segmentos muestra la transformación de la industria argentina. La producción no convencional alcanzó aproximadamente 676.000 barriles diarios y ya representa alrededor del 71% del total nacional.

En la comparación de año móvil, el segmento no convencional acumula un crecimiento del 33%, mientras que la extracción convencional registra una caída del 9%.

La expansión del shale oil permitió superar el anterior récord histórico de producción, que había sido establecido en 1998, con aproximadamente 845.000 barriles diarios. Esa marca fue desplazada en octubre de 2025 y, desde entonces, la producción alcanzó nuevos máximos en distintos meses.

La Cuenca Neuquina concentra el 80% del petróleo del país

La Cuenca Neuquina continúa siendo el centro de la expansión petrolera argentina.

Durante agosto produjo 751.000 barriles diarios, con un crecimiento mensual del 3,4%, equivalente a 25.600 barriles adicionales por día.

Con estos resultados, la región concentró aproximadamente el 80% del petróleo nacional, mientras la Cuenca del Golfo San Jorge, históricamente una de las principales zonas productoras del país, mantuvo su tendencia descendente.

En agosto, la producción del Golfo San Jorge cayó 1,5% mensual, equivalente a 2.500 barriles diarios, y acumuló una contracción del 8% en la comparación de año móvil.

El comportamiento se repite en otras cuencas maduras, donde los incrementos puntuales no alcanzan para revertir el declino estructural de la producción convencional.

Esta diferencia explica por qué una parte creciente de las inversiones de las petroleras se está concentrando en proyectos no convencionales de Neuquén.

Los yacimientos y las petroleras que explican el crecimiento

El informe de Aleph Energy identifica cuatro desarrollos de Vaca Muerta que concentraron buena parte del crecimiento de agosto.

Bandurria Sur, operado por YPF, aumentó su producción en 10.700 barriles diarios, un incremento mensual del 17%. El avance respondió principalmente a la puesta en producción de nuevos pozos conectados durante junio y julio.

Loma Campana, también de YPF, incorporó otros 7.100 barriles diarios y continuó siendo el principal bloque no convencional del país, con una participación del 14% dentro del segmento.

La Angostura Sur I sumó 5.100 barriles diarios adicionales, mientras que Rincón de Aranda, operado por Pampa Energía, registró una recuperación del 22%, equivalente a 3.600 barriles diarios.

En términos empresariales, YPF mantiene el liderazgo de la producción no convencional, con 340.000 barriles diarios operados en agosto. Esa cifra representa aproximadamente la mitad del segmento y supone un crecimiento mensual del 6%.

Detrás aparecen Vista Energy, con una participación cercana al 12%, y Pluspetrol, con el 11,5%. También tienen presencia relevante Shell, Pan American Energy, Chevron, Tecpetrol y Pampa Energía.

El crecimiento de estas compañías se apoya tanto en la incorporación de pozos como en mejoras de productividad e infraestructura para transportar la producción.

Las exportaciones de petróleo crecieron más del 30%

La mayor producción permitió ampliar significativamente los volúmenes disponibles para exportación.

Entre enero y agosto de 2026, Argentina exportó aproximadamente 82,3 millones de barriles de petróleo, un crecimiento del 30,7% frente a los 63 millones registrados durante el mismo período de 2025.

La diferencia equivale a 19,3 millones de barriles adicionales enviados a los mercados internacionales.

Durante agosto, las exportaciones de crudo promediaron 359.000 barriles diarios. Aunque el volumen resultó 11% inferior al de julio, se mantuvo 11% por encima del registrado un año antes.

Este comportamiento muestra cómo la expansión petrolera modifica la estructura exportadora argentina, con una participación creciente de los hidrocarburos en la generación de divisas.

En el mismo período, el procesamiento de crudo en las refinerías nacionales alcanzó 586.000 barriles diarios, una suba interanual del 4%. La combinación de mayor abastecimiento interno y exportaciones confirma que el incremento productivo se está distribuyendo entre ambos destinos.

El superávit energético alcanzó un récord de u$s11.071 millones

El informe de Fundación Libertad incorpora una dimensión central para evaluar el impacto económico del crecimiento petrolero.

En agosto, las exportaciones del rubro Combustibles y energía totalizaron u$s1.494 millones, con un crecimiento interanual del 41,2%, según el análisis de la entidad basado en datos del INDEC.

La mejora respondió tanto al aumento de las cantidades exportadas, del 12,2%, como a la suba de los precios internacionales, del 27%.

En contraste, las importaciones de combustibles y lubricantes sumaron u$s517 millones, lo que permitió alcanzar un superávit energético mensual cercano a u$s977 millones.

En los primeros ocho meses de 2026, el saldo favorable acumuló u$s7.834 millones y ya superó el resultado registrado durante todo 2025.

Sin embargo, el dato más relevante aparece al observar los últimos 12 meses. En ese período, el superávit energético llegó a u$s11.071 millones, el mayor registro de la serie histórica del INDEC, iniciada en 2004.

La comparación permite dimensionar el cambio. A fines de 2023, el saldo energético anual móvil era prácticamente nulo, con apenas u$s41 millones. En agosto de 2024 había alcanzado u$s4.226 millones y un año después se ubicaba en torno a u$s7.200 millones.

En agosto de 2026 superó por primera vez los u$s11.000 millones.

La energía ya explica el 45,3% del superávit comercial argentino

La transformación energética también se observa al comparar el resultado del sector con el saldo del comercio exterior de todo el país.

Según Fundación Libertad, el superávit comercial argentino de los últimos 12 meses alcanzó u$s24.460 millones. De ese total, el 45,3% correspondió al resultado favorable del sector energético.

El dato adquiere importancia porque muestra que casi la mitad del saldo comercial positivo de bienes está asociado con la diferencia entre exportaciones e importaciones de energía.

La mejora también tiene impacto sobre el mercado cambiario. De acuerdo con el informe, que utiliza información del Banco Central, el sector energético registró en agosto ingresos netos de divisas por u$s791 millones, unos u$s453 millones más que en el mismo mes de 2025.

Sin embargo, Fundación Libertad advierte que el mayor ingreso de dólares del sector exportador convive con una elevada demanda de divisas por parte de personas y empresas.

Esto significa que el crecimiento de las exportaciones energéticas contribuye a fortalecer la oferta de dólares, aunque no garantiza por sí solo una acumulación equivalente de reservas internacionales.

Petróleo y minería crecen 30%, mientras otros sectores de la economía retroceden

El impacto de Vaca Muerta también puede observarse al comparar el desempeño de las distintas actividades económicas.

El informe de Fundación Libertad señala que, entre julio de 2023 y julio de 2026, el sector de minería y petróleo registró un crecimiento de 30,2%.

En el mismo período, la actividad agropecuaria aumentó 28,4% y la intermediación financiera avanzó 15,2%.

La situación fue diferente en actividades de mayor intensidad de empleo. La construcción acumuló una caída del 15,2%, la industria retrocedió 10,9% y el comercio perdió 8,8%.

En conjunto, el nivel de actividad económica argentina apenas superó en 0,9% el registrado en julio de 2023.

Además, el último dato mensual disponible mostró una caída del 2,9% de la actividad en julio respecto de junio, mientras que la comparación interanual arrojó una baja del 1,4%.

De esta manera, el avance de los hidrocarburos forma parte de una economía con comportamientos sectoriales muy diferentes.

Neuquén y Río Negro, las únicas provincias con crecimiento del empleo formal

El informe también permite incorporar una variable relevante para medir el impacto de la actividad energética sobre el mercado laboral.

Según Fundación Libertad, Neuquén y Río Negro fueron las únicas dos jurisdicciones que registraron un crecimiento del empleo asalariado privado formal entre noviembre de 2023 y junio de 2026.

Neuquén mostró una expansión del 8,7%, mientras que Río Negro registró un aumento del 3,3%. El informe vincula ese desempeño principalmente con el impulso de la actividad energética.

El contraste con el resto del país es significativo.

Durante el mismo período, Argentina perdió aproximadamente 246.000 puestos asalariados privados registrados, equivalentes a una caída del 3,9%.

La industria explicó 88.000 empleos menos y la construcción otros 63.000, dos sectores que concentraron una parte importante de la contracción.

Aunque estos datos no permiten atribuir todas las nuevas contrataciones de Neuquén y Río Negro exclusivamente a Vaca Muerta, muestran que las provincias vinculadas con la expansión hidrocarburífera tuvieron una evolución laboral diferente de la tendencia nacional.

El gas natural cayó 1,9% y mostró un escenario diferente al del petróleo

Mientras la producción petrolera continúa estableciendo récords, el gas natural presentó una evolución distinta.

En agosto de 2026, la extracción nacional promedió 156 millones de metros cúbicos diarios, con una caída mensual del 1,9%, equivalente a 3 millones de metros cúbicos diarios.

En la comparación interanual, la producción retrocedió 1,5%.

La disminución estuvo asociada principalmente al menor aporte del shale gas libre, que cayó 2,1%, y del tight gas, que registró una contracción cercana al 7,3%.

Sin embargo, el gas asociado a la producción de petróleo no convencional mostró un crecimiento mensual del 3,4%, hasta alcanzar 18,2 millones de metros cúbicos diarios.

El dato refleja una consecuencia del desarrollo del shale oil: los pozos orientados a petróleo también generan volúmenes crecientes de gas.

En términos generales, la producción no convencional, que incluye shale y tight, ya representa aproximadamente el 70% del gas nacional.

La Cuenca Neuquina se mantiene como principal productora, con 119 millones de metros cúbicos diarios, equivalentes al 77% del total.

Las empresas que lideran la producción gasífera

Dentro del segmento shale, la producción alcanzó 95,5 millones de metros cúbicos diarios durante agosto. Pese a una caída mensual del 1,1%, registró un crecimiento interanual del 6%.

YPF y Tecpetrol encabezaron la producción con aproximadamente 20,8 millones de metros cúbicos diarios cada una, concentrando conjuntamente el 44% del shale gas argentino.

Fortín de Piedra, operado por Tecpetrol, siguió siendo el principal yacimiento del segmento, con una producción de 20,5 millones de metros cúbicos diarios.

Otros desarrollos importantes fueron La Calera, de Pluspetrol, con 13,6 millones de metros cúbicos diarios, y Sierra Chata, de Pampa Energía, con aproximadamente 7,8 millones.

En el segmento convencional, TotalEnergies continúa siendo el principal productor, impulsado por sus activos de la Cuenca Austral y el aporte del proyecto offshore Fénix.

El informe advierte que el crecimiento futuro del shale gas dependerá en buena medida de la ampliación de la infraestructura de transporte.

En ese marco, están previstas nuevas obras de compresión en el Gasoducto Perito Moreno, que permitirían incorporar otros 14 millones de metros cúbicos diarios de capacidad hacia fines de abril de 2027.

Más fracturas y pozos para sostener la producción

La actividad de perforación y completación también muestra una recuperación.

Durante agosto se conectaron 67 nuevos pozos, de los cuales 57 estuvieron destinados a petróleo y ocho a gas. Los restantes correspondieron a operaciones de servicio e inyección.

En septiembre, las etapas de fractura hidráulica alcanzaron 2.395, con un incremento mensual del 5,9%.

El acumulado de enero a septiembre llegó a 21.635 etapas, un 18% más que en el mismo período de 2025.

YPF encabezó la actividad de fractura con 1.202 etapas en septiembre, equivalentes a la mitad del total. La siguieron Pampa Energía, con 406; Pluspetrol, con 216; y Tecpetrol, con 201.

También aumentó la cantidad de equipos de perforación activos. Durante septiembre operaron 52 equipos, frente a los 35 registrados un año antes.

Del total, 42 estuvieron destinados a proyectos shale y diez a desarrollos convencionales.

La continuidad de este nivel de actividad será determinante para sostener el crecimiento productivo, especialmente en los yacimientos no convencionales, que requieren conectar nuevos pozos para compensar el declino de los existentes.

Goldman Sachs anticipa tres escenarios para el precio del petróleo en 2027

El récord de producción argentina se produce en un contexto internacional de fuerte volatilidad del crudo, condicionado por el conflicto en Medio Oriente y las restricciones sobre la oferta global.

Durante septiembre, el Brent alcanzó un máximo de aproximadamente u$s130 por barril, mientras que su cotización promedio mensual fue de u$s114. El WTI, en tanto, promedió u$s97.

En este escenario, el banco estadounidense Goldman Sachs elaboró tres proyecciones para 2027, que dependen principalmente de la recuperación de la producción en el Golfo Pérsico.

En el escenario central, la entidad prevé que el Brent promedie u$s80 por barril durante 2027, mientras que el WTI se ubicaría en u$s73. Esta hipótesis supone una normalización progresiva del suministro regional.

En un escenario de mayor tensión geopolítica, Goldman Sachs proyecta que el Brent podría promediar alrededor de u$s125 por barril, si la producción del Golfo permanece cinco millones de barriles diarios por debajo de los niveles de febrero de 2026.

Por el contrario, una recuperación más acelerada de la oferta podría llevar al petróleo hacia la franja de u$s60 por barril, si la producción de la región supera en un millón de barriles diarios los niveles previos a la escalada del conflicto.

El banco también elevó de u$s85 a u$s90 su pronóstico para el Brent a diciembre de 2026, debido a la persistencia de riesgos sobre el suministro mundial.

Para Argentina, estos escenarios tendrán consecuencias directas sobre el valor de las exportaciones, los ingresos de las petroleras y las decisiones de inversión.

El desafío de sostener las inversiones y ampliar las exportaciones

La expansión de Vaca Muerta abre oportunidades para aumentar los volúmenes exportados, pero también plantea nuevas exigencias de inversión.

En un escenario de precios elevados, las compañías pueden obtener mayores ingresos por sus ventas externas. Sin embargo, el encarecimiento internacional del crudo también puede generar presiones sobre el precio doméstico de los combustibles y los costos de producción y transporte.

En cambio, una caída hacia valores cercanos a u$s60 por barril modificaría los márgenes de rentabilidad y las expectativas de inversión de los proyectos petroleros.

La evolución del sector también dependerá de la disponibilidad de infraestructura para transportar, almacenar y exportar los nuevos volúmenes de petróleo.

Con una producción que ya se acerca al millón de barriles diarios, el desarrollo de Vaca Muerta necesitará sostener la incorporación de pozos y avanzar en las obras de evacuación y transporte de crudo.

Al mismo tiempo, el crecimiento gasífero requerirá ampliar la capacidad de transporte y desarrollar nuevos mercados de exportación para reducir las restricciones estacionales de la demanda interna.

La próxima etapa estará marcada por la evolución de esas inversiones y por un mercado internacional en el que las proyecciones de precios para 2027 todavía muestran una amplitud considerable.

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