Vaca Muerta seguirá siendo uno de los pilares del desarrollo energético argentino en los próximos años, pero su capacidad de dar un salto significativo en producción dependerá de un delicado equilibrio entre precios internacionales, acceso al financiamiento y expansión de la infraestructura. Así lo sostiene Leonardo De Lella, de Boston Consulting Group (BCG), quien destaca que el shale local ya alcanzó una madurez operativa relevante, aunque todavía enfrenta desventajas estructurales frente a otras cuencas globales.
Leonardo De Lella, de BCG: "Sin más infraestructura y financiamiento, Vaca Muerta no podrá dar el salto exportador"
El managing director & partner de Boston Consulting Group analiza los límites y oportunidades del shale argentino en un escenario de precios más ajustados y un tablero internacional en movimiento. Costos, financiamiento e infraestructura, las claves para sostener el crecimiento de Vaca Muerta.
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Vaca Muerta. "El salto exportador depende de que se materialicen las inversiones en transporte y evacuación, de una mayor previsibilidad macroeconómica y de un acceso al financiamiento más competitivo", dijo Leonardo De Lella.
“Vaca Muerta tiene un excelente perfil geológico y logró eficiencias importantes, con break-even en torno a los u$s45 por barril, pero un escenario de precios más bajos comprime márgenes y limita la capacidad de reinversión”, advirtió De Lella.
En diálogo con Energy Report, también analiza el impacto potencial de un barril cerca de u$s55 en 2026 y el nuevo contexto internacional, incluido el caso Venezuela.
Quién es Leonardo De Lella
Leonardo De Lella cuenta con un MBA de la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago y una maestría en Ingeniería Industrial de la UBA. Es managing director & partner de Boston Consulting Group y miembro clave de las prácticas de Energía, Clima y Sostenibilidad de la firma. Cuenta con más de 15 años de experiencia en la industria del petróleo y el gas, asesorando a compañías líderes en Argentina, Colombia y América Latina.
Su trabajo abarca toda la cadena de valor del sector, con foco en generación de valor, eficiencia operativa, gestión de grandes proyectos de capital, optimización de costos, adquisiciones, cadena de suministro y transformación digital.
Antes de incorporarse a BCG, integró el equipo directivo de Vista Oil & Gas, donde participó del desarrollo de activos no convencionales. Previamente fue director de AT Kearney en Ciudad de México y ocupó distintos cargos en Tenaris.
Periodista: Vaca Muerta viene aumentando la producción y rompiendo récords. ¿Cuáles son los principales desafíos para que las operadoras puedan dar un salto significativo?
Leonardo De Lella: Vaca Muerta ha demostrado que puede escalar producción de forma consistente y eficiente, lo que confirma la madurez operativa del play. Sin embargo, para dar un salto significativo se necesita un entorno que permita sostener inversiones en el tiempo. Si bien la rentabilidad del shale argentino sigue siendo interesante por la calidad del crudo y las eficiencias alcanzadas -con precios de break-even alrededor de los u$s45 por barril-, niveles más bajos del crudo comprimen márgenes y reducen la generación de flujo de caja disponible para reinvertir. A eso se suma que el costo de financiamiento en Argentina sigue siendo elevado frente a otros plays de shale, aunque hay perspectivas de mejora si se materializa una caída del riesgo país.
Periodista: ¿Y qué factores inciden?
Leonardo De Lella: Un factor clave, que es muy prometedor pero todavía requiere consolidación, es la expansión y mejora de la infraestructura. En este sentido, VMOS es un pilar fundamental porque reduce costos de evacuación, facilita el acceso a mercados internacionales y mejora la competitividad. Pero también es necesario avanzar en otros frentes, como mejoras viales que ayuden a reducir los costos logísticos de la operación. También, la eficiencia de capital y los costos de desarrollo de pozos siguen siendo áreas con margen de mejora. Aunque la industria avanzó mucho, los costos locales y la menor escala frente a cuencas como el Permian generan desventajas estructurales, lo que obliga a una presión constante por bajar costos para sostener un ritmo de expansión atractivo.
Periodista: El financiamiento es una variable central. ¿Qué tan determinante es para acelerar el desarrollo del shale?
Leonardo De Lella: Es absolutamente determinante. El shale requiere inversiones sostenidas y de gran escala. Cuando el costo de capital es alto, como ocurre hoy en Argentina, eso impacta directamente en la velocidad de desarrollo. Una reducción del riesgo país podría mejorar sensiblemente el acceso al financiamiento y permitir que más proyectos entren en cartera. Esa combinación -mejor financiamiento más infraestructura- sería un catalizador muy potente para acelerar Vaca Muerta.
Periodista: Hay proyecciones que ubican el barril cerca de los u$s55 en 2026. ¿Cómo puede afectar ese escenario al ritmo de crecimiento?
Leonardo De Lella: Siempre es importante tomar las proyecciones con cautela y mirar más bien las señales del mercado, como inventarios, balances de oferta y demanda o movimientos de cargas y diferenciales, que suelen anticipar cómo se ajusta la dinámica real de la oferta global. Dicho esto, precios más bajos implican menor generación de caja para reinversión, lo que puede traducirse en una desaceleración del crecimiento de la producción. Aunque el Brent mostró cierta resistencia por encima de los u$s60, un entorno más exigente obliga a ser mucho más eficientes y selectivos en las inversiones.
Periodista: En ese contexto aparece Venezuela. ¿Puede convertirse en un factor disruptivo para el mercado regional y para Vaca Muerta?
Leonardo De Lella: Venezuela tiene una de las mayores reservas de crudo del mundo, pero su infraestructura productiva está deteriorada. Cualquier recuperación relevante requiere inversiones significativas y tiempo. Incluso con una normalización de políticas y entrada de capital externo, los incrementos productivos serán graduales y se extenderán por varios años. En el corto plazo, una reapertura de exportaciones hacia refinerías del Golfo de Estados Unidos podría ampliar diferenciales entre crudos pesados y livianos, y también generar cierta presión bajista sobre los crudos livianos por una mayor exportación del shale estadounidense. De todos modos, el impacto global de Venezuela en términos volumétricos es limitado, especialmente en el corto plazo, lo que reduce la probabilidad de shocks abruptos.
Periodista: Entonces, ¿qué debería priorizar hoy Vaca Muerta para blindarse frente a un escenario internacional más volátil?
Leonardo De Lella: Diría que tres cosas: seguir avanzando en infraestructura, profundizar la reducción del costo de los pozos y mejorar la eficiencia del capital. Vaca Muerta tiene un perfil geológico excelente y ya alcanzó eficiencias relevantes, pero todavía puede bajar sus puntos de equilibrio. Eso es clave para seguir desbloqueando su potencial incluso en contextos de precios más exigentes.
Periodista: ¿Observa margen para que Argentina gane peso como exportador energético hacia 2026?
Leonardo De Lella: Sí, claramente hay margen. Pero ese salto exportador depende de que se materialicen las inversiones en transporte y evacuación, de una mayor previsibilidad macroeconómica y de un acceso al financiamiento más competitivo. Si esas piezas se alinean, Vaca Muerta puede transformarse en un motor de generación de divisas mucho más relevante para el país.
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