La obra energética más relevante de la Argentina volvió a dejar a Techint en el centro de la escena, pero esta vez no por un triunfo sino por una nueva derrota que profundiza la polémica en torno a su rol en el megaproyecto de GNL.
Techint volvió a perder una licitación para un gasoducto clave para Vaca Muerta
La construcción del gasoducto que unirá el yacimiento con el Golfo San Matías quedó para el consorcio ítalo-argentino Víctor Contreras-Sicim. Presentó una oferta económica mejor a la de Techint. El antecedente de la polémica.
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En los hechos, el grupo quedó afuera de dos componentes clave: la provisión de insumos y la construcción del ducto. Un escenario impensado tiempo atrás.
El consorcio ítalo-argentino integrado por Víctor Contreras y Sicim se adjudicó la construcción del gasoducto que unirá Vaca Muerta con el Golfo San Matías, una infraestructura clave para exportar gas licuado. La decisión, tomada por el grupo de empresas que lidera el desarrollo del proyecto, se apoyó en un criterio contundente: la oferta económica más baja.
La definición no solo sorprendió por el resultado, sino también por el contexto. Llega semanas después del fuerte ruido que generó la compra de caños a la firma india Welspun, que ya había dejado afuera a una subsidiaria de Techint. Ahora, el grupo vuelve a quedar relegado, en lo que dentro del sector ya se lee como un doble revés en la misma iniciativa.
De favorito a relegado
Hasta hace pocos meses, la participación de Techint-Sacde en la obra parecía casi un hecho. La empresa había sido protagonista de los principales desarrollos de infraestructura energética del país y contaba con antecedentes recientes que la posicionaban como líder natural del segmento.
Sin embargo, la lógica cambió. El proyecto avanzó bajo un esquema donde el precio terminó inclinando la balanza, y en ese terreno la propuesta de Víctor Contreras-Sicim resultó decisiva. La diferencia económica no fue menor y terminó definiendo la adjudicación.
En el mercado, la lectura es clara: el negocio del GNL en la Argentina está dejando de lado los favoritismos históricos y empieza a regirse por reglas más competitivas, con fuerte presión sobre los costos.
La polémica de los caños y el trasfondo del conflicto
La derrota no puede leerse de manera aislada. El antecedente inmediato es la controversia por la compra de caños en el exterior, una decisión que generó tensiones en la industria y cuestionamientos sobre el impacto en la producción local.
Ese episodio ya había marcado un quiebre. Ahora, con la pérdida de la obra del gasoducto, la situación escala y deja a Techint en una posición incómoda dentro de un proyecto que será central para el futuro energético del país.
En los hechos, el grupo quedó afuera de dos componentes clave: la provisión de insumos y la construcción del ducto. Un escenario impensado tiempo atrás.
Un proyecto que redefine el mapa energético
El gasoducto no es una obra más. Se trata de la pieza que permitirá conectar Vaca Muerta con la costa atlántica para habilitar la exportación de GNL, uno de los negocios más prometedores para la Argentina en los próximos años.
La infraestructura será el soporte de los buques de licuefacción que se instalarán en el Golfo San Matías y que apuntan a transformar el gas en un producto exportable a escala global.
En ese contexto, cada decisión vinculada al proyecto tiene un impacto que va mucho más allá de la obra en sí: define quiénes serán los protagonistas de la nueva etapa energética del país.
Nuevos jugadores y cambio de reglas
La irrupción del consorcio ítalo-argentino también marca otro cambio de fondo. Por un lado, el regreso de Víctor Contreras a un lugar protagónico tras años de menor presencia. Por otro, el desembarco de Sicim, una firma internacional que hasta ahora no operaba en la Argentina.
La combinación refleja un escenario más abierto, donde empresas globales empiezan a competir en un mercado que históricamente estuvo concentrado en pocos actores.
Para el sector, el mensaje es claro: el desarrollo del GNL abre una nueva etapa, con reglas distintas y mayor competencia.
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