Nueva York (EFE) - (17/04/2001) El vocalista del desaparecido grupo Ramones, Joey Ramone, falleció en un hospital de Nueva York a los 49 años de edad, a consecuencia de un cáncer linfático. La muerte de Jeff Hyman, nombre verdadero del espigado cantante nacido en Queens y que mantuvo durante dos decenios un estilo inconfundible -pelo largo, anteojos oscuros, calzado deportivo, chaqueta de cuero y pantalones rotos a la altura de las rodillas-, supone el fin de uno de los máximos exponentes del punk.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Familiares y amigos del artista dijeron que el momento de su muerte coincidió con el final de la canción «In a Little While», interpretada por el grupo U-2 y cuyas notas acompañaban a todos los presentes en la habitación del hospital.
Joey, DeeDee, Tommy y Johnny, que adoptaron el apellido artístico Ramone, formaron el grupo en 1974 y comenzaron a actuar en el club CBGB del Village neoyorquino. Desde entonces hasta su disolución en 1996 publicaron veintidós álbumes y ofrecieron más de 2.000 actuaciones. Su sonido inconfundible -famoso por la explosiva velocidad de la mayoría de los temas-y su peculiar estilo sobre el escenario -una canción tras otra sin un minuto de respiro-influyeron en figuras tan dispares como los grupos punk británicos Sex Pistols y The Clash, el rockero estadounidense Bruce Springsteen y todo el género hardcore.
Canciones como «I Wanna Be Sedated», «Teenage Lobotomy», «Sheena is a Punk Rocker», «I Wanna Sniff Some Glue» o «Rockaway Beach» gozaron de enorme popularidad y difusión, algo muy poco habitual en bandas del punk, sobre todo teniendo en cuenta que muchas hablaban sin tapujos de asuntos como el consumo de droga.
Sin embargo, y pese a discos míticos como «Rocket to Russia» (1977) o « It's Alive» (1979), sería con « End of the Century» (1980), con el célebre productor Phil Spector, cuando lograrían éxito mundial y el tema « Do You Remember Rock'N'Roll Radio» coparía los rankings en numerosos países. El éxito, sin embargo, no alteró el aspecto del grupo ni su forma de actuar, que siguió basándose en convertir sus recitales en pistas de baile e invitar al público a corear estribillos que han pasado al imaginario del punk, como « Hey Ho Let's Go» o « Gabba Gabba Hey!», tan célebres como el famoso « One, two, three, four!» con el que arrancaban muchas de sus canciones.
Aún en pleno éxito, la banda se separó, tras publicar un último disco en estudio, «Adiós,Amigos» (1995), cuyo título rinde homenaje al gran predicamento que tuvieron entre el público hispano.
Dejá tu comentario