Auténtico representante de la nueva generación de bailaores flamencos, el español Rafael Amargo es discípulo directo de algunas de las máximas figuras del arte gitano como Mario Maya, el maestro Luisillo o La Chunga, y de ellos tomó lo esencial de la danza de Andalucía, que transmite con atractivo porte y una fuerte personalidad.
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Su estilo y extremada habilidad en el zapateo constituye uno de sus méritos fundamentales, sostenidos por la flexibilidad de todo su cuerpo, incluidos los expresivos brazos y la plasticidad de su figura. Su presentación en Buenos Aires al frente de una compañía que él mismo dirige, y que integran bailarinas, músicos y cantantes de mérito, lo acercan a la delgada franja de bailarines flamencos que nos han visitado últimamente. Aunque quiera distanciarse de Joaquín Cor tés, su perfil y espectáculo lo acercan más a éste que a un Gades o un Farruqito, quienes hacen de la autenticidad un verdadero culto. «Poeta en Nueva York» es un libro que resume las vivencias de Federico García Lorca recogidas en sus andanzas por Manhattan en 1929, y que tienen una impronta surrealista que encuentra su camino en una poesía lírica, hecha de sensaciones e imágenes.
El espectáculo de Amargo utiliza la palabra lorquiana, las imágenes fílmicas tramadas por el realizador Juan Esterlich, y las músicas del flamenco tradicional junto con las composiciones de fusión de Edith Salazar para conformar un espectáculo de características fragmentarias, en el que el baile andaluz se mezcla con otras formas de la danza contemporénea como el music hall, el jazz o lo latino.
Así, «Poeta en Nueva York» aparece como una muestra algo caótica de yuxtaposición de distintos cuadros que justifican su agrupamiento porque todos tienen como referente, visual o auditivo, a la ciudad de Nueva York, presente en más de una secuencia.
Lo más interesante de este mosaico multiforme son los momentos de puro flamenco, en los que se percibe el talento de Amargo en la conformación de cuadros de conjunto muy disciplinados, donde su presencia fashion refulge. La originalidad de los desplazamientos, la utilización de las tensiones espaciales y los comportamientos virtuosísticos individuales, con algunos trabajos notables, sumados a un entorno sonoro ruidoso aun con elementos espurios para la música tradicional flamenca, redondean un show donde la mirada asombrada de García Lorca rivaliza con la desmesura pétrea del paisaje y con la locura de sus habitantes.
«Poeta en Nueva York» Espectáculo de Rafael Amargo inspirado en la obra de F. García Lorca. Dir.: R. Amargo y J. Esterlich. Cor. y primer bailarín: R. Amargo. Dir. Mus.: E. Salazar. (Teatro Opera.)
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