16 de diciembre 2019 - 00:00

Anna Karina fue símbolo y musa de la nouvelle vague

Anna Karina. Rodó siete films con Jean-Luc Godard.

Anna Karina. Rodó siete films con Jean-Luc Godard.

Murió el sábado Anna Karina, la hermosa modelo, actriz, también cantante, cineasta y escritora. En verdad, a los 79 años el delineador de pestañas usado en exceso le jugaba en contra en sus ojos grisáceos, pero Franck Riester, actual ministro de Cultura de Francia, tuvo plena razón al escribir, recordando sus primeros planos en la pantalla, “Su mirada quedará para siempre. Magnetizó al mundo entero”. Y no era sólo la mirada. También la figura, la sonrisa, la voz, el modo de caminar y la vivacidad con que supo representar el espíritu de su época.

Nacida Hanne Karin Blarke en un pueblo costero de Dinamarca, criada por sus abuelos, una madre abandónica y la Asistencia Pública, siendo menor de edad ya empezó a trabajar como modelo publicitaria en Copenhague y luego en París, adonde llegó haciendo dedo con sólo 17 años. Coco Chanel fue quien le dio su nombre artístico. Jean-Luc Godard le dio la fama, con “Una mujer es una mujer”, que le valió el Premio a la Mejor Actriz en Berlín 1961. Ese mismo año se casaron. Luego vendrían “El soldadito” (filmada antes, pero prohibida por razones políticas), “Vivir su vida”, “Bande à part”, “Pierrot le fou”, “Alphaville” y “Made in USA”. En 1967 ella lo cambió por el asistente de dirección de “La religiosa”, que era un tipo menos genial pero más estable. A éste siguió un director de películas convencionales, y desde 1982 el definitivo, Dennis Barry, director de series televisivas como “Highlander”. Paralelamente, ella cantó sola y con Serge Gainsbourg protagonizó un espectáculo musical, “Anna”, que hoy es un clásico entre los franceses, dirigió tres películas de variado interés (la última, en 2008), escribió cuatro novelas, filmó más de 70 títulos, también un capítulo de “Yo soy espía”, y recibió una buena cantidad de homenajes.

A señalar, de su variada filmografía, “Esta noche o nunca”, de Michel Deville, “La pimienta de la vida”, con Belmondo, “El extranjero”, de Visconti, con Mastroianni, “El dios fingido”, con Michael Caine, “La religiosa”, de Jacques Rivette, “Michael Kohlnass”, de Schlondorff, “La invención de Morel”, de Emidio Greco, sobre texto de Bioy Casares, “Ruleta china”, de Fassbinder, “Opus Nigrum”, con Gian María Volonté, “Cayenne Palace”, que le dio su última nominación al César, “Una mujer infame”, “Conexión en Salzburgo”, “Cita en Bray” y “El sol en los ojos”.

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