Es la primera vez que se presenta en un museo argentino, en este caso, el Moderno, la obra de Mercedes Azpilicueta, (La Plata, 1981, vive y trabaja en Holanda).
Una muestra en la que la voz es fundamental
Residente en Holanda, la artista presenta "Cuerpos pájaros", en el Museo Moderno.
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Se trata de una decena de trabajos realizados durante los últimos 8 años cuyo título “Cuerpos Pájaros”, bajo la curaduría de Laura Hakel , fue en su mayoría producida para esta exposición.
En una sala semioscura , iluminada principalmente por las pantallas de video instalaciones, proyecciones en video HD sincronizadas sobre hojas de aluminio, piezas textiles, dibujos y voces, se desarrolla un extraño conjunto de obras en el que la palabra es fundamental.
Una muestra en la que la voz , el gesto, tanto en las piezas sonoras, registros de performances y video instalaciones, circula todo lo que el habla expresa: afecto pero también violencia.
Señala Hakel que en la obra DearSister (2011), instalación de video, una de las primeras obras realizadas al llegar a Rotterdam, la artista relata a su hermana situaciones de su vida cotidiana, la disposición de su cuarto, lo que ve desde su ventana, la sensación de soledad a lo que se mezclan reflexiones y recuerdos de ambas en Buenos Aires.
Es un relato emotivo, en inglés, con faltas de ortografía pero que tiene una honda subjetividad.
Una obra de 2012- 2018 “Volver a casa expandiendo la voz”, video instalación, es una acumulación de mensajes de texto de su celular, conversaciones coloquiales, que van de saludos a monólogos.
La ilustración de este texto responde al Pop con un teléfono rojo a manera de torso, ojos con pestañas a lo Betty Boop, famosa sex symbol de los 30.
En “La calculadora bien templada” título con reminiscencias al Bach del “Clave bien temperado”, Azpilicueta la ilustra con una máquina de jugar en los casinos y en “Carne” y Pow! se apropió de voces ajenas que remiten a una madre obsesiva, un rematador de obras de arte, un profesor en un examen de idioma.
“ Un Mundo Raro” y “Amor Molecular” son obras performáticas. En la primera se la ve gesticulando, hablando sola, cantando, llevando al extremo y combinando su voz con ejercicios físicos, también extremos. En la segunda, convocó a coreógrafas y bailarinas para interpretar, ideas, frases y movimientos y según Laura Hakel en el texto “Yo hablo mi cuerpo”, el foco está puesto en pensar el deseo femenino como el centro del acto creativo y artístico”.
Hay un conjunto de armaduras blandas bajo el título “Bestiario de Lengüitas” realizadas con recortes de cuero y remaches que, asumimos, se pueden utilizar para proteger el cuerpo. Basada en afinidades afectivas, expresión con la que se desarrolló la reciente Bienal de San Pablo, es un conjunto de piezas dedicadas a los sentidos.
Estas obras que pueden inscribirse en lo textil, están acompañadas por grandes telas bordadas y patchworks que remiten a las labores tradicionales vinculadas con lo femenino.
Una exposición intrigante, osada, que revela el poder de la voz y los gestos del cuerpo, obra potente porque trata sobre nuestras emociones, aquellas que pueden ser grandiosas o las pequeñas, las cotidianas.
Museo de Arte Moderno av. San Juan 350.
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