Tres parejas de buenos bailarines se unen a la notable cantante Virginia Verónica (también directora del espectáculo) en «Apilando tangos».
«Apilando tangos». Dir. y prod. Gral.: C. Pazzaglini. Dir. mus.: V. Verónica. (Centro Cultural Borges, hasta el 29/12).
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En este espectáculo de cámara, la música y la danza se relacionan de manera fluida y coherente. Las parejas de baile Ana Borges-Jorge Bihurriet y Natalia Pombo-José Manrique, ambas de amplio virtuosismo, se alternan con la notable cantante Virginia Verónica ( también a cargo de la dirección musical del espectáculo). Dueña de una voz firme y bien timbrada, la cantante otorga al repertorio tanguero tradicional y también el más actual de una impronta personal que se evidencia en plenitud en una versión aguerrida de la popular «Balada para un loco», de Piazzolla-Ferrer, así como en otros íconos tangueros de todos los tiempos, como «Volver», «Malena», «Siempre se vuelve a Buenos Aires» o «Los pájaros perdidos».
El cuarteto de bailarines, solos o en grupo, le dan relieve coreográfico a «Apilando tangos», según diseños de la directora del espectáculo, Carina Pazzaglini. «La cumparsita», «9 de julio», « Organito de la tarde», «Milonga de mis amores» y « Libertango» son bailados con convicción y expresividad en el movimiento, en los acoples, en los gestos y en la dramatización de las situaciones teatrales dotadas de un ácido sentido del humor.
Cada uno de los 15 números del show cuenta como sólida base con un trío de buenos instrumentistas: Juan Hermida en piano, Julián Hermida en guitarra y Nicolás Henrich en bandoneón. Todos ellos exhiben lo mejor de sí en composiciones como «El choclo», «Quejas de bandoneón» o «Nocturna», juntos o en destacables trabajos solistas.
Todos los participantes se unen en un «Candombe» y en el impactante «Libertango» que cierra un show bien iluminado, con excelente sonido y con vestuario acorde principalmente en negro brillante.
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