Atrapa un sólido policial francés

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El polar, o nombre que recibe en su tierra el cine negro francés, es un género en extinción. Tanto cine subsidiado terminó dejando sin herederos a gente como Jean Gabin, Lino Ventura y hasta a Delon y Belmondo, para no hablar de Jean-Pierre Melville, Henri Verneuil, Henri Clouzot, Jose Giovanni o Alain Corneau.

Lo irónico es que el último astro francés al que el público de todo el mundo relaciona con el cine policial es un español nacido en Marruecos como Juan Moreno, que generalmente es contratado por los grandes estudios hollywoodenses. Este excelente actor, más conocido como Jean Reno, vuelva a darle un poco de vida al polar en un extra-ño y muy fuerte thriller que más que apelar al clima de los viejos films de perdedores y tipos duros de corte nocturno y decididamente urbano de Melville, ataca por el costado de la políticaficción y futurismo genético-paranoico al mejor estilo del gran clásico en la materia, «Los niños del Brasil».

Un cadáver colgando en un risco cercano a un valle perdido en una zona rural llama a un super-policía de ciudad (obviamente Reno). La necesidad de la presencia de un comisario se debe a que el cuerpo, perteneciente a un profesor de una universidad cercana al lugar, apareció sin manos, sin ojos y torturado de la peor forma posible.

Mientras el protagonista trata de entender el espantoso y hermético crimen, un policía novato (Vincent Cassel) debe ocuparse de un par de delitos comunes y aparentemente rutinarios, una profanación de skinheads fascistas en un cementerio, y un robo en el archivo de una escuela primaria.

Partiendo de la novela de Jean-Cristophe Grangé, el director Mathieu Kassovitz escribió un guión que va siguiendo las dos investigaciones paralelas que en un punto determinado se unen y demuestran ser parte de la misma extraña sucesión de crímenes.

El público argentino sólo conoce a Kassovitz por la antológica «La Haine», el violento drama social que en 1995 lo convirtió en el cineasta más importante de la nueva generación de cineastas franceses. Como no tuvimos la suerte de ver su anterior película «Assasin(s)» con Michel Serrault -otro film francés que, quizá por no ser aburrido, no tuvo estreno local-, «Los ríos color púrpura» es una excelente ocasión para reencontrarse con un policial francés y uno de los directores más prometedores del cine mundial.

Algo que desde el primer acto de la película habla bien del director es su capacidad para no repetirse, y cambiar absolutamente de estilo, algo que suele costarle mucho a un director joven -e incluso a varios cineastas maduros, como se nota especialmente en el panorama del cine nacional-. A pesar de ser identificado con el estilo realista y visceral de uno de los mayores éxitos de taquilla del cine francés de los años '90.

En «Los ríos color púrpura», el realizador y guionista decidió empezar de cero al tener que adaptarse al estilo sombrío, oscuro y serio, que al mismo tiempo no se toma demasiado en serio a sí mismo, de una historia que va descubriéndose como mucho menos sobria y bastante más fantasiosa y delirante de lo que aparenta durante sus primeras secuencias. El resultado es un film que va tomando carriles sorpresivos, que tiene cambios de clima y tonos muy fuertes (para algunos gustos quizá sean demasiado fuertes) y que se permite esas cosas que una producción hollywoo-dense casi nunca se permitiría.

Esas cosas son precisamente el atractivo que siempre tuvieron los policiales franceses, y son las que hacen de esta nueva película de Kassovitz un producto especialmente atractivo, ya que tiene todo el despliegue de producción que podría surgir de un gran estudio de Hollywood, pero que tiene muchísimos detalles que no suelen poder encontrarse en una producción que no sea europea.

Por eso no se puede dejar de recomendar a pesar de algunos reparos, especial un final abierto que si bien no está mal, tampoco parece la opción más convincente para esa trama. De cualquier manera, ningún adicto al cine negro necesita ninguna recomendación especial para no perder tiempo y salir directamente al cine donde estén dando cualquier policial francés protagonizado por Jean Reno.

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