2 de agosto 2005 - 00:00

Aunque deja hilos sueltos, atrae una obra

Las buenas actuaciones, en especial las de Leticia Torres y Maura Kossoy(izquierda y centro), suman puntos a «Hotel Melancólico», una piezade fuerte convocatoria juvenil.
Las buenas actuaciones, en especial las de Leticia Torres y Maura Kossoy (izquierda y centro), suman puntos a «Hotel Melancólico», una pieza de fuerte convocatoria juvenil.
«Hotel Melancólico» Dramaturgia, Dir. y Esc.: M. Asensio. Int.: L. Torres, S. Oleksikiw, M.L. Kossoy, F. Schneider, J. Márquez y D. Lipovich. Música Orig. y arreglos: D. Lipovich. Luces: L. Rodríguez. Vest.: C. Palou Flórez. (La Carbonera.)

En una vieja pensión conviven hombres y mujeres marcados por la soledad y el desamor. Sin embargo, sus conflictos más visibles tienen que ver con las limitaciones de un lugar en el que se confunden lo público y lo privado, empezando por el uso del baño, donde el hacinamiento y las dudosas condiciones de higiene resultan casi insoportables.

Un personaje se ducha, otro hace uso de los sanitarios (siempre en un provocativo primer plano), mientras el resto da muestras de su vida cotidiana a través de situaciones más bien aleatorias y de escasa duración.

Estas estampas -generalmente humorísticas- remiten a vínculos en conflicto y a estados de fuerte carga sexual. Pero estos contenidos llegan al espectador a través de un sugestivo lenguaje visual (casi cinematográfico) que en cierta forma compensa el escaso desarrollo dramático de cada escena. La directora Mariela Asensio (éste es su segundo trabajo después de « Inacabado») diseñó una puesta de impecable criterio estético. Luces, vestuario y escenografía definen un espacio reconocible que a la vez resulta atemporal, como si proviniera de la memoria o de algún sueño.

La música y las canciones ejecutadas en vivo (guaranias, algo de Edith Piaf) apuntalan la acción sumándole mayor encanto; en cambio sus protagonistas van perdiendo consistencia a medida que avanza la obra. Aun cuando respondan a determinados arquetipos (el músico, el hombre, la pareja de novios, la extranjera) todos dejan entrever una conflictiva que luego queda en suspenso y con varios hilos sueltos. La obra también termina de manera imprevista, pero no abrupta, de manera que el espectador abandona este pintoresco recorrido sin sentirse frustrado.

Cabe destacar muy especialmente las actuaciones de María Laura Kossoy, en el papel de Berta (una francesa capaz de hablar todos los idiomas pero que se resiste a hablar en castellano) y la insólita mujer-perro que compone Leticia Torres con gran expresividad y destreza física.

«Hotel melancólico»
fue definido por su directora como «una fusión de teatro, música y poesía para contar de una forma ilusoria los momentos más simples de la vida diaria», quizás ahí esté la clave de la fuerte convocatoria que está teniendo este espectáculo entre el público joven.

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