13 de marzo 2002 - 00:00

Avatares del festival

Al fin se calientan los motores. En un día bien derecho, apareció en competencia y sacó ventaja el drama «Tomando parte», de István Szabó, con excelente duelo actoral de Stellan Skarsgard y Harvey Keitel (respectivamente, el director de orquesta Wilhelm Furtwängler y el fiscal norteamericano que lo acusa de colaboracionismo tras la II Guerra Mundial). Y para completar, fuera de competencia, la nueva versión de «Apocalypse Now», cincuenta minutos más larga y más fuerte que la original (aunque, también en este caso, la primera impresión es la que vale).

• Este es un festival bastante ecléctico, donde guarros como Jean-Luc Godard («Elogio del amor») y el larguero Nobuhiro Suwa («H Story», donde un director japonés quiere hacer la remake de «Hiroshima mon amour») conviven con «intelectuales» como Santiago Segura («Torrente 2. Misión en Marsella», éxito en Mar del Plata), y Ernesto Aguilar («Mi suegra es un zombie»), o quizá sea al revés, ya no se sabe. Mucho público no supo si los disparates morbosos y sanguinolientos de la coreana «Domicilio desconocido» eran en serio o en broma, pues hay quienes apresuradamente hablan de su autor como de un nuevo Luis Buñuel.

Sobrevuelan, incontaminados, los veteranos Eric Rohmer («La dama y el duque», por suerte después va a estrenarse), Ermanno Olmi («El oficio de las armas», que lamentablemente sólo se verá en el festival), y Jerzy Kawalerowicz (inmenso «Quo Vadis?», que acaso veamos sólo por cable). También tienen vuelo las pequeñas historias de buenos sentimientos, como la argentina «Donde cae el sol», y otras cuyo solo título las denuncia: «Tilt. Nos hacemos falta», «Nostalgias del pasado», «Reconciliados»... A señalar, una romántica chiquita, «La recolectora de canciones», ambientada en otros tiempos, con mucha música irlandesa y una historia de amor que termina bien. El público, incluso el de festivales, ama ese tipo de historias.

Dejá tu comentario

Te puede interesar