9 de mayo 2001 - 00:00

Avatares del Martín Fierro

Francisco Loiácono, presidente de APTRA, dijo que hay quienes quieren «oscarizar» el Martín Fierro. Pero puede quedarse tranquilo: hay muchas cosas que le seguirán dando ese toque indiscutiblemente rioplatense. Nadie, por caso, podría imaginar a -supongamos- Nicole Kidman o Tom Hanks recibiendo un Oscar y mechando en sus agradecimientos algún «fuck you». Acá no hay ningún problema, por más Armani y Versace que se pongan encima. María Valenzuela cerró su discurso gritando: «¡Aguante la ficción, carajo!»; Moria Casán (que llegó en limusina) agradeció diciendo: «Qué lindo es tener un fierro en la mano», y Pablo Echarri rubricó su emoción con un sutilísimo: «¡Redondeá las pelotas!» (cuando le hacían señas de que no se extendiera). También hubo campeonatos de progresismo y acusaciones cruzadas entre animadores de radio. ¿Será tal vez, como decía Borges, la incorregibilidad de la naturaleza argentina?

Por el contrario, fue sumamente sobrio Carlos D'Agostino, premiado por su trayectoria, un auténtico caballero de otras épocas (a quien casi nadie escuchó cuando hablaba, dicho sea de paso). Y Hugo Guerrero Marthineitz, que recibió una plaqueta también por su historia en el medio, recurrió a la sabiduría zen: sonrió y bajó del escenario sin decir una palabra. Extraordinario.

A la tarde, varios actores recibieron la sugerencia -de parte de los cineastas-de aprovechar la tribuna de los Martín Fierro para protestar por la aplicación del IVA. Hasta hubo un pequeño grupo que reclamó en la puerta del hotel Hilton al paso de las estrellas. Sin embargo, sólo unos pocos respondieron a ese pedido cuando les tocó subir, entre ellos Hugo Arana.

La «obediencia debida» al monopolio «Clarín», que este año le bajó el pulgar a APTRA (y al que APTRA, amorosamente, premió en muchos rubros, incluyendo el de Oro) determinó las ausencias de Adrián Suar, Julián Weich, Dady Brieva y María Laura Santillán. Más extraña resultó, en cambio, la actitud de Mónica Cahen D'Anvers y César Mascetti en nombre de «Telenoche», que subieron a recibir su enésimo premio junto al de Oro pero condicionando su validez -«más allá de los cuestionamientos que recibe este premio, en muchos de los cuales estamos de acuerdo, decidimos venir este año así como vinimos los anteriores», dijo Mascetti en su discurso de agradecimiento.

Víctor Hugo Morales, Mario Pergolini y Jorge Lanata son reacios a este tipo de ceremonias; por lo tanto, no sorprendieron sus ausencias. Como tampoco sorprendió no ver en el Hilton a Horacio Verbitsky, que prefirió enviar a su hijo y a su madre, discurso previamente escrito en mano, en su reemplazo. En cambio, sí llamó la atención el «faltazo» de Mirtha Legrand que el mismo lunes, en su renacido programa del mediodía, había prometido concurrir -después se supo que se había esguinzado un tobillo-.

Por lo demás, no hubo mayores sorpresas. «Canal 13» obtuvo 16 premios (oro incluido), «Canal 7» y «Telefé» se llevaron 7. «Azul» se alzó con tres (dos por la novela «Los buscas de siempre» y uno para Cherquis Bialo por «Tribuna deportiva») y «América» con dos (Horacio Verbitsky por sus participaciones en «Día D» y el programa de Franco Bagnato). Pero dada la realidad actual de la TV, debería pensarse en término de productoras privadas, más o menos asociadas a los canales.

Entonces, uno de los grandes ganadores fue Marcelo Tinelli, quien a su premio personal por «Videomatch 2000» sumó -y así lo agradeció- sus estatuillas por «Buenos vecinos» de «Telefé» y por los muy buenos programas «Todo por dos pesos» (dos Martín Fierro) y «Okupas» (tres). Así compitió cabeza a cabeza con su amigo Suar que, pese a su ausencia, se llevó 8 premios por «Vulnerables», «Campeones» y «Primicias». Los mayores perdedores fueron los hermanos Borensztein, que no pudieron subir a recibir ninguno de los tres premios para los que estaban nominados por «Tiempo final» de «Telefé», casi simultáneamente con el levantamiento de «La cajita social show» que no llegó a los dos meses en «Canal 13». El Martín Fierro a Alfredo Alcón no fue, como se dijo erróneamente en la fiesta, el primero de su carrera, sino que ya tiene varios.

Ganaron algunos de los números puestos de siempre. Repetto repitió con «Sábado Bus», Susana Giménez se llevó el de conducción femenina, «Fútbol de Primera» y «Telenoche» ya perdieron la cuenta de los premios, «Gente que busca gente» sigue siendo el más votado por los periodistas de APTRA en el rubro servicios, y «La movida» de Mateiko volvió a ganar en programas musicales.

También en radio ganaron algunos abonados al premio, como el informativo de radio «Mitre», «Competencia» de «Continental» y «El exprimidor» -ahora en FM «Metropolitana»- de Ary Paluch. Y en la grilla quedó primera «Mitre» con tres estatuillas, seguida por «Continental» y «Rivadavia» con dos, y por «Del Plata», «Mega», «Rock & Pop», «La Metro», «El Mundo» y «Radio 10» con una. Ahora empieza otro capítulo en APTRA, puertas adentro.

Una vez más, y pese a las reiteradas promesas de secreto, el nombre de los ganadores del oro circulaba en el Hilton desde bien temprano. No sólo en el salón Pacífico donde se hizo la cena sino en la sala de prensa adjunta donde estaban los cronistas acreditados. Algunos socios han hecho un pedido de asamblea extraordinaria para remover a la actual comisión directiva de la asociación, a la que, en principio, no le aprobaron todavía el último balance.

Sin hacer show de sí mismos, Jorge Rossi y Karina Mazzoco condujeron la ceremonia, casi sin furcios.

Hubo mujeres hermosas y cuidadosamente producidas. Pero los mayores comentarios se los llevó la locutora María Isabel Sánchez, que acompaña en las noches de «América» a Daniel Hadad, con un enorme escote y un larguísimo tajo en su falda.

También quiso llamar la atención, pero en otro sentido, claro, el bufonesco Fernando Peña, vestido de mujer -con corona de plumas y todo-. Sin embargo, a poco de descubrir que no recibiría ningún premio, abandonó raudamente la fiesta.

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