10 de marzo 2004 - 00:00
Avatares de la TV
-
Si no sabés qué ver en HBO Max, esta película de solo 85 minutos es la solución
-
La serie más perturbadora de Ryan Murphy que ya podés maratonear en Disney +
• Hubo más estrenos en televisión el lunes que mejoraron el promedio de rating que venía haciendo «Canal 9»: el programa de Viviana Canosa «No será mucho» midió 8.4. Ingresó al estudio con atuendo «hot» (minishort, botas altas, vestido y escote muy generoso como para justificar su paso por el quirófano), y por ser el primer programa, no faltó material. Abrieron con una larga nota vía satélite desde Italia a Diego Armando Jr. y a su madre.
• «La peluquería» de Gerardo Sofovich logró la marca más alta de los estrenos, 9.9 en el peleado horario de las 21. El único que sigue imperturbable a través de los años es Rolo Puente, que este año es atendido por Toty Ciliberto. Lo mejor siguieron siendo los chistes en off de Sofovich, su mentor y guionista. No molestó el éxodo del trío cómico de antaño, Pablo, Pachu y Freddy, reemplazados por Ciliberto y Gino Renni entre otros. Sin embargo, hay que reconocer que lo mejor había estado en la temporada con Miguel Angel Rodríguez y Florencia de la V, hoy competencia directa desde «Telefé» con «Los Roldán». La novedad fue «Telebroche», animado por Ciliberto, Silvina Luna (María Laura Chantillí) y Pamela David («Ketty Pairó»). «No hay dos sin tres» con el trío que emigró, midió a las 22, 9.8 puntos. Humor escatológico que no satura (aún).
• En «Telefé» lanzaron la segunda parte de «Betty la fea» que a las 18 logró excelente marca de 17.5 puntos, aplastando a «Canal 13» que midió 4.8 con la novela « Vivan los niños». En la secuela, Betty dejó de ser fea y hasta logró conquistar al amor de su vida, Armando.
• El domingo arrancó la decimoquinta temporada de «Hora Clave» con Mariano Grondona. Con las incorporaciones de Héctor Timerman, María Fernanda Villosio y el habitual Diego Valenzuela, Grondona se reservó para su programa un impresionante relato pormenorizado de su reciente operación (cuatro by pass). No ahorró detalles («me abrieron, me extrajeron corazón y pulmones...») y aprovechó para agradecer a quienes lo habían acompañado.
• El programa nocturno de Alejandro Fantino suele ser bizarro y grotesco, en parte como su conductor, aunque realizaron no hace mucho una entrevista al capitán del equipo de Copa Davis argentino verdaderamente interesante. Las preguntas eran en general sobre la trastienda del tenis, abordaje poco habitual en periodismo, y Luza respondió con absoluta naturalidad, sin eludir nada. Dijo que en el mundo del tenis hay poca camaradería, que los profesionales como Hewit llegan al club, se entrenan dos horas con sus técnicos y se van. Que los latinos suelen tender a agruparse, como en su época los suecos, pero los demás son en su mayoría individualistas y se mueven aislados. Sostuvo que un tenista dura diez años en su carrera hoy, debido principalmente a las tremendas exigencias del calendario de más de nueve meses por año del circuito profesional. Afirmó que todos sienten miedo en los momentos decisivos, ya sea cuando están a un punto de ganar o de perder, pero que la diferencia entre los grandes y los comunes es su capacidad de dominar la tensión en esas situaciones. Preguntó Fantino qué había de cierto en eso de que si juega la número uno femenina contra el número trescientos de los hombres gana el varón. «Totalmente» respondió Luza. «No hay competencia posible entre un hombre y una mujer. Mientras pelotean de derecha, la velocidad es asombrosa y el nivel muy parejo; en cuanto el varón cruza la pelota dos metros, se acabó el asunto. Hay un doblista alemán muy conocido en el circuito, que fuma, usa anteojos, treinta y ocho años tiene... una vez le jugó un partido a la campeona femenina en plena actividad y la apabulló 6-2, 6-0. Ni Venus Williams contra el último de los varones, no hay competencia posible».
• Rápido aunque siempre bocasucia, Eber Ludueña contó que Fantino había sido derrotado por una mujer en el Lawn Tennis Club recientemente. El dueño de casa debió admitirlo con pesar, y bromeó que el famoso estadio lo inhibía. Confirmó Luza que Agassi respeta a David Nalbandián y admira a Guillermo Coria, y que piensa tomarlo bajo su égida cuando se retire.



Dejá tu comentario