• Cómo será el complejo de inferioridad que causa en «Canal 13» el tanque «Telefé» que ayer celebraban los 18.4 puntos de rating que hizo «Padre Coraje» el lunes a las 21.30 frente a 36.4 del ya imbatible «Los Roldán» a las 22.30. No sólo con esta tira «Telefé» superó al 13 el lunes, ya que según cifras de Ibope, ese día «La niñera» tuvo 27.3 puntos, «Los simuladores», 23.9, y «Los Simpsons», 22.7. Mientras que su alicaído rival obtuvo 15.1 con el nuevo formato de «Argentinos somos como somos» que ahora se emite una sola vez por semana y, a la tarde, el regreso de «12 corazones» (a las 15 y ahora conducido por Andrea Politti), apenas midió 6.2.
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• Aún no acierta el buen programa Televisión Registrada con los invitados de su sexto año (repitió anteanoche el todavía poco satisfactorio rating de 6.1). Tras deslucir el primer programa con Ernesto Tenembaum, en el segundo, el lunes, estuvo el filósofo de rockeros Alejandro Rozitchner que, entre otras cosas, demostró que los teóricos de la televisión poco saben de ella. Aunque fatigó a la audiencia (y a los conductores, que lo escuchaban desconcertados) con sus farragosas hipótesis más psicoanalíticas que filosóficas, llegó a confesar que no ve televisión, como corresponde a todo intelectual argentino que se precie. Al final, eso sí, quiso quedar bien con sus anfitriones diciéndoles: «Tenía razón mi mamá. Ella me decía que el programa era bárbaro y ustedes muy simpáticos».
• Otra cosa que no le sienta al programa conducido por Fabián Gianola y Claudio Morgado son los dibujos animados. Este año sumaron otros al ya conocido de Tino y Gargamuza, y todos tienen la misma falta de gracia.
• Entre los buenos informes del día se destacó el referido al mea culpa de la TV por la tendencia cada vez más extendida al amarillismo. Se vio allí cómo en diversos programas se debatían «los límites de la TV», y a cada uno que aparecía denostando los excesos ajenos se lo mostraba inmediatamente cometiéndolos. Obviamente no faltaron los dardos contra Jorge Rial o Mauro Viale, pero también se pudo ver a Gisella Marziota afirmando rotundamente que ella jamás se metería con la vida privada de las personas en «Grandiosas», lo que fue contrastado con ella misma profiriendo un disparate sobre Cecilia Bolocco.
• A la misma hora, en « Canal 9» el trío Pablo, Pachu y Freddy mostró en «No hay dos sin tres» ya no sólo falta de imaginación (ellos mismos escriben sus libretos), sino también carencia de autocrítica. «Liberado» de Marcelo Tinelli primero y Gerardo Sofovich después, el trío morcillea a su aire y todos ríen de sus presuntos chistes. Vaya como ejemplo el sketch en el que un almacenero apto para todo servicio oficiaba de odontólogo en la boca de una clienta, con un taladro como torno y abundante queso blanco como emplomadura. Lo dicho, sólo se reían ellos, incluida la actriz sometida al tratamiento, propiciando que una pastosa baba blanca se le deslizara por las comisuras.
• Mirtha Legrand debió almorzar a solas ayer con Víctor Sueiro por faltazo de Roberto Lavagna. Según aclaró Mirtha al inicio el programa de «América», el ministro avisó que «tenía que ir a no sé dónde a cubrir al Presidente». Un obsequioso Sueiro empezó por halagar repetidamente a la conductora y, antes de explayarse sobre su última angioplastia (hace apenas una semana), se disculpó con todos los que lo llamaron sin éxito estos días para que hable de lo mismo en sus programas. «Muchos de ellos son amigos míos», dijo, «pero al único lugar que me comprometí conmigo mismo a no faltar es a éste», abundó.
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